Italia - Día 1 (4/02/15)

miércoles, febrero 04, 2015

Comienza el viaje de la mano de Ryanair. Sin problemas. Pagué 15€ más por asegurarme el asiento y el acceso prioritario. Aún así el vuelo ha salido increíblemente barato.

En el aeropuerto me ha pasado una cosa rarísima. He pasado el control sin problemas, poniendo todo en la bandeja, como siempre. Luego he llevado la bandeja a una mesa de al lado y he recogido todo: chaqueta, abrigo, llaves, móvil, monedas, bolígrafo... luego he ido al wc y al salir me he dado cuenta de que no llevaba puesto el cinturón. Recuerdo perfectamente haberlo puesto en la bandeja, pero no recuerdo haberlo cogido. Y sí tengo muy clara la imagen de la bandeja vacía. Voy al puesto de control y miran en las imágenes de Rx grabadas y se ve claramente el cinturón. Así que ha desaparecido en el trayecto a la mesa. Y nada, por más que han buscado ha desaparecido. Así que voy por Italia sin cinturón.

Ya en el avión. Mitad del vuelo durmiendo y mitad leyendo el libro que me ha regalado mi amiga Noe (¡gracias!). Se pasa en un suspiro. A las 12 estoy en Bérgamo, típico aeropuerto cutre surgido alrededor de los vuelos low cost y a tomar por culo de Milán.

Pero no hay problema, hay un bus que por 5€ y una hora de tu tiempo te deja en la Stazione Centrale.



Una vez allí, voy al baño (1€), me tomo un trozo de pizza (5€) y aprovecho la WiFi para concretar con mis couch-hosts mi llegada.


Esta noche tengo couchsurfing en Como con Serena y sus dos hijos adolescentes. Mañana iba a ir a Valmadrera, pero Verónica y su compañero de piso me acaban de ofrecer otro couchsurfing en Torno, mucho más cerca de Como y decido irme con ellos mañana.

Cojo el tren de las 14:10 con destino a Bellinzona y me bajo a las 14:45 en Como San Giovanni. En el tren tengo WiFi (gc_bru) y flipo... pero al llegar a la primera parada desaparece. Me lo expliquen...

En Como me doy una vuelta antes de ir a casa de Serena...






...y luego cojo el autobús 1 hasta su casa. Serena es una mujer encantadora y tremendamente vital, entusiasta y con una energía y unas ganas enormes de hacer de todo. Me presenta a sus hijos Francesco (18) y Lucca (16).

Aunque me defiendo con el italiano, Serena quiere practicar el español, así que nos pasamos la tarde hablando en mi idioma sobre filosofía, teología, couchsurfing... Es una mujer apasionada de los idiomas, el lenguaje y la literatura. Muy culta e interesante. Las vistas desde su casa a los Alpes son espectaculares... si no fuera porque está nublado. Y mañana hay previsión de nieve... madre mía.

Le ayudo a hacer la cena...


...y cenamos todos juntos.


Después de cenar Francesco sale y me quedo hablado con Serena y Luca durante horas hasta que finalmente nos vamos a dormir. Escribo estas últimas líneas desde el sofá del salón.

Mañana toca madrugar. Visitaré Como y después cogeré el autobús para Torno...

¡Buenas noches!


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