Laos - Día 7 (19/04/15)

domingo, abril 19, 2015

Pues por una vez no me despiertan ni los gallos, ni la música... ni el despertador. Por un error técnico no ha sonado y nos despertamos a las 8:20... ¡Horror! Habíamos quedado con Anne a las 7:30 para desayunar y teníamos que estar en la estación de buses antes de las 9:00. Recogemos a todo correr. Ni ducha ni desayuno. A las 8:35 estamos en la calle buscando un tuk-tuk para ir a la estación. Anne probablemente ya ha ido para allá. Nos dejó un mensaje en facebook.

Pero... oh, sorpresa... es domingo, no hay apenas tuk-tuk's. A las 8:45 lo damos por perdido. Volvemos al GuestHouse y pedimos volver a la habitación para al menos ducharnos. Luego bajamos a desayunar con calma. No es grave, hay otro bus a las 12:30. La camarera australiana nos gestiona el billete de bus y el tuk-tuk a la estación por 78.000 Kips cada uno. En cualquier caso hoy es día de transición. Viaje de vuelta a Huay Xai para allí comprar un billete para el dia siguiente para el Slow Boat, un barco que recorre el Mekong durante dos días hasta Luang Prabrang, haciendo noche en Pak Beng. La idea es aprovechar hoy para lavar ropa y tomarnos el día de relax después de la paliza del trekking. Sólo lo siento por el plantón a Anne... :-s

A las 11:30 nos despedimos del GuestHouse:


Y cogemos el "tuk-tuk":


A las 12:00 estamos por fin en la estación de autobuses preparados para coger nuestro ataúd con ruedas para otro viajecito de 4 horas. Para colmo me toca sobre la rueda, así que voy con las rodillas pegadas a la nariz... :-p


Aprovecho el viaje para reflexionar sobre algunas curiosidades de la vida de aquí.

Laos no es un país especialmente sucio, aunque no está muy cuidado. Pero sí sorprende que escupir aquí es algo bastante normal y a lo que no consigo acostumbrarme. Que te pase alguien al lado haciendo un gargajo no es lo más agradable del mundo... :-D

Pero en cambio hay una costumbre totalmente extendida y es la de que la gente se descalza para entrar a todas partes. Incluido el hotel...



...incluidas las tiendas... en todas partes ves un montón de sandalias en las puertas. Y hay carteles pidiendo a la gente que lo haga así, obviamente dirigido a los extranjeros. Entiendo que es una señal de respeto. Es por esto que todo el mundo lleva sandalias abiertas. Es imposible ir con zapatillas cerradas si te las tienes que quitar a cada paso. Y la verdad es que es mucho más cómodo.

Otra curiosidad: como Thailandia fue colonia británica aún conducen por la izquierda, en cambio Laos conduce por la derecha, así que cruzar la frontera es bastante curioso...

Laos es un país poco dado al dulce. Incluso los dulces son poco dulces, y apenas se ve chocolate. No hay costumbre. Es una buena ocasión para desintoxicarse. En occidente estamos demasiado enganchados al azúcar. No es mi caso, que ya lo tengo por completo desterrado, pero el chocolate aún me puede.

También resulta muy curioso ver que en oriente en general no hay apenas obesidad (pasar de USA a Laos puede ser un shock visual), de hecho tienden a ser bastante delgados. Y no es que no consuman grasas, porque toman bastante carne y muchos fritos. Mi teoría es, por un lado precisamente el bajo consumo de azúcar, pero por otro que su fuente de hidratos de carbono es el arroz. No consumen apenas trigo u otros cereales con gluten.

Durante el camino no paramos de ver incendios en las montañas. El cielo está como neblinoso del humo y con frecuencia huele a quemado. Por lo que pone en la guía, sólo el 4% del suelo de Laos es cultivable. Pero es duro ver la forma en la que amplían ese suelo.

Por fin llegamos a Huay Xai sobre las 16:45, hecho un cuatro y sin circulación en el trasero. Ahí pillamos un tuk-tuk desde la estación de autobuses al centro. Pedimos y nos dan alojamiento en el mismo GuestHouse de la otra vez, el Sabaydee.


Aprovechamos para hace la primera colada en el Laundry de enfrente. 15.000 Kips/Kg. Aunque sumamos más de 4 Kg (no vale, la ropa sudada pesa mucho más!) nos lo deja en 50.000 Kips (unos 6,2€) y nos lo tendrá para mañana a las 8:00 de la mañana.

Aprovechamos también para comprar los tickets del Slow Boat que cogeremos mañana. Son 220.000, pero en el hotel nos cobran 250.000 cada uno y nos incluyen el tuk-tuk. 30.000 cada uno por el tuk-tuk es mucho aceptamos por quitarnos la preocupación.

Sobre las 18h nos vamos enfrente a comer algo. Unas beerlaos (porsupu), una ensalada, yo un curry con arroz (sí, me vuelve a apetecer el arroz) y Miriam un bocadillo vegetal con huevo.

Después de comer nos acercamos hasta el Mekong para hacer algunas fotos...





Cuando anochecer regresamos al GuestHouse, me doy una ducha, que falta me hacia ya, y salimos a cenar algo.. Es cierto que hemos salido a comer hace sólo 2 horas, pero hoy estoy muerto de hambre y el curry no me ha llenado nada.

Vamos a un sitio curioso. La parte que da a la calle es restaurante, con sus mesas, pero la parte de dentro, completamente abierta, es vivienda, con su colchón, cocinando en el suelo, una cuna para el bebé...


Nos pedimos algo por lo que llevo días de antojo, y eso que es algo que en España no me apetece nada...


Y una curiosidad de la carta a la que no me resisto en probar.



Aunque los catalanes untan el ajo, no lo ponen a trozos... Madre mía, qué amor por el ajo tienen por aquí. Luego dicen de los españoles.

También me pido una sopa de noodles que me sabe sólo a ajo... no sé si es la sugestión.

En la mesa de al lado hay un grupo y una de las chicas se gira a saludarnos al escucharnos hablar español. Es Sytske, una holandesa que lleva unos años residiendo en Tarrasa y que lleva varios meses de viaje sola por Asia tras un viaje de 5 meses por latinoamérica. ¡Wow!

Está con este grupo que acaba de conocer, pero va viajando sola. Estaba deseando hablar español con alguien (tiene un español perfecto) y nos ha fichado. Mañana viene también en el Slow Boat, así que tendremos tiempo de sobra para hablar.

Por ella nos enteramos que el muelle desde donde se sale está muy cerca, así que hemos pagado el extra por el tuk-tuk para nada, pero de todo se aprende...

Mañana a las 9:30 tenemos que estar en la recepción del hotel para coger ese tuk-tuk y el Slow Boat sale a las 11h. Sytske nos dice que ella estará desde las 9:30 porque conviene pillar buen sitio delante. Ha sido un buen contacto.

Son las 22:15 y ya me retiro. Hoy nos pondremos 200 despertadores. :-p

Muy buenas noches!!


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