Australia / Sydney - Día 3 (21/12/15) - Una vuelta por Bondi Beach

lunes, diciembre 21, 2015

Aprovechando que me he levantado pronto y que estaba solo, hoy ha sido mi primer día de yoga en Australia. Me he salido a la terraza con la esterilla que me he traído ex-profeso y he hecho los saludos al sol y parte de la primera serie de Ashtanga. Ha sido solo 1/2 hora, pero me ha venido genial, ya que hoy he dormido regular, con alguna pesadilla incluida. Mi intención es practicar todos los días, pero dependo de conseguir madrugar bastante... a ver si lo consigo.

Me he comprado un zumo de zanahoria y manzana supergrande por 5,50$, he desayunado algo (he intentando ir al Lentil as Anything, pero no dan desayunos) y me he cogido un bus a Bondi Beach, la playa de surferos más famosa de Sydney. Aunque hoy el tiempo no acompaña, está bastante nublado. 


Primera sorpresa: es la primera vez que veo una playa de no fumadores...


Aquí hasta los socorristas trabajan sobre una tabla de surf.


Me tomo un respiro frente al pacífico.


En la dirección a la que miro, está Nueva Zelanda, que con bastante probabilidad será mi próxima parada en este viaje. Un poco más allá están algunas de las islas del pacífico que me gustaría muchísimo visitar en breve. Y mas allá... muuucho más allá... Chile.

Me han recomendado recorrer el camino que sigue la costa hacia el sur hasta la playa de Coogee. Está bastante lejos, pero para allá que voy. Las vistas de Bondi Beach desde el camino son espectaculares.



Sobre la hora de comer llego a la playa de Conte, que no es ni la mitad del camino, así que paro para comerme algo. 


Me tomo una hamburguesa de Quinoa que me sabe a gloria. Me la como tan rápido que se me olvida hacerle una foto. Han sido 13,50$ (unos 9€).

Después de comer empieza a llover, así que doy por terminado el intento y me cojo ahí mismo un bus de vuelta. El tráfico es terrible por la lluvia y tardo como una hora y media el llegar a la casa de Josh.

Bondi Beach no me ha parecido excesivamente interesante. No deja de ser una playa de surferos donde reina el postureo. Yo he hecho surf en una ocasión en Santander y me pareció muy divertido, pero no acaba de engancharme para nada toda la parafernalia y la filosofía alrededor del mundo del surf. 

Cuando llego a casa no está Josh. Aprovecho para ir a comprar algo de fruta. No suelo hacerlo, pero en este caso tengo que mirar con cuidado el precio. Algunas frutas llegan a 12-13$/Kg. Lo más barato es la Sandía (nacional), los plátanos y los melocotones.


Se pasa toda la tarde lloviendo, así que aprovecho para escribir y descansar un poco. El jetlag me sigue afectando. Me entra mucho sueño por la tarde, y me despierto a las 4 de la mañana.

También aprovecho para ver como ir al aeropuerto mañana. Uso Google Maps, que es increíble lo detallado que está en Sydney, te dice hasta dónde están los semáforos. Y a nivel de transporte público, tiene un nivel de detalle brutal. Así que basta decir que quiero ir de un punto a otro y te da varias opciones de transporte público. Hay un tren a la estación (el que cogí a la ida), pero cuesta 13$ (más el bus a la estación), así que busco otras opciones, y hay un recorrido con 2 buses, que tarda 10 minutos más, pero que cuesta 3,50$. Adjudicado.

Al final me quedo dormido en el sofá hasta que llega Josh con su tío y su primo Rolly y su prima. Josh se marcha con ellos (menos con Rolly) a cenar en plan familiar y yo me voy con Rolly y unos amigos suyos a cenar a un restaurante vietnamita.


Rolly es el del medio. Es surfero... se nota, ¿verdad? ;-)

Cuando digo que soy vegetariano y pregunto por las sopas (lo que más me gusta) la camarera me contesta con una honestidad sorprendente que el caldo de todas las sopas se hace con concentrados de carne. Algo que pasa en todas partes, pero que normalmente no se confiesa... :-p

Al final me pido unos noodles, pero sin langostinos (10$ -> 6,6€)


Algo muy sorprendente de aquí y que es impensable en España, es que hay determinados locales donde está permitido llevar tu propia bebida (BYO). Éste es uno de ellos y las cervezas y vino que se ve en la foto las hemos llevado desde casa. De esta forma nos ahorramos el precio de la bebida que es donde normalmente se saca el mayor margen en España. Muy curioso.

Más tarde se nos une Josh para tomar algo, pero yo ya estoy muerto y se me cierran los ojos, así que me retiro. Josh me acompaña a casa porque ha quedado ahí con Ale y Kiri, y así me puedo despedir de ellas también.

Dejo todo bastante recogido, ya que vuelo por la mañana y me voy a la cama.

¡A dormir! 

Buenas noches...



2 comentarios:

  1. BYO... such an amazing idea que ni por asomo se llevará en España! Eso sí; te cobran el corckage pero no en todos los sitios. Australia is the best! �� have fun my dear! I wish i was there too!

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