Australia / Tasmania - Día 1 (22/12/15) - Llegada a Tasmania

miércoles, diciembre 23, 2015

Me levanto pronto, recojo mis cosas, me despido de Josh y su primo y marcho para el aeropuerto. Me sale perfecta la combinación de los dos buses, y gasto solo 3,50$ hasta el aeropuerto. Solo tengo que andar un poco para entrar, porque el bus te deja fuera.

Facturo sin problemas y me dirijo a la puerta de embarque 56.


Llego a Tasmania a las 12:30. Es un aeropuerto muy pequeño.


En la única cinta de recogida de maletas hay un segurata con un perro olfateando todas las que van llegando. Cuando el perro se lo indica, el segurata aparta la maleta.


Por lo que veo no buscan drogas si no cualquier tipo de comida, ya que está prohibido introducir comida o semillas en la isla.

Por suerte mi mochila pasa sin problemas la prueba.

Amy me dio unas indicaciones para llegar a la granja, que consistían en coger un bus del aeropuerto a Hobart, y ahí esperar a uno que pasa cada dos horas y que deja cerca de su granja.

Pero decido saltarme las indicaciones, y seguir las de Google Maps, que me dice que hay un bus que se coge fuera del aeropuerto, caminando 20 minutos, porque seguro que es más barato... Está claro que soy el único loco que hace algo así, pero me va la aventura. Durante el camino no se ve un alma.


Una vez en la carretera no veo ninguna parada de bus donde se supone que debería estar. No pasa nada, me pongo a hacer autostop, y no pasan ni 5 minutos cuando me para un coche. Es un australiano increíble llamado Marmion. Me basta con que me lleve a Hobart, pero cuando le digo que voy a Margate, me dice que le pilla cerca y que me lleva.

Pasamos por Hobart...


...lo pasamos de largo y seguimos hacia el sur...


...y finalmente me deja en la mismísima puerta de la granja. Le doy millones de gracias y me hago una foto con él. Dice que como es mi primera visita a Tasmania, tengo que llevarme una buena impresión. Y tanto que me la llevo!


Es una lección muy interesante. Saltarse lo predeterminado, lo normal, lo establecido... coger un camino inesperado, contra toda opinión sensata, y que finalmente te lleve de una forma sorprendente y mucho mejor a tu destino. No solo me he ahorrado más de 20$ en buses, sino que he llegado en apenas 1/2 hora frente a las 2 horas y pico que hubiera tardado de la otra forma, y con una charla muy interesante.

Nada más llegar esto es lo que veo:


Me recibe Shio, una helper japonesa que lleva aquí un mes. Ella me lleva hasta la casa, donde conozco finalmente a Mike, Amy y el pequeño Oliver de 6 semanas. También me presentan a Fanny, otra helper de Hong Kong. Me enseñan mi espacio, una pequeña casita separada de la casa principal.


Lo único malo es que no tiene electricidad, ni WiFi, ni baño. Pero es sólo para dormir. La vida se hace en la casa. Llego justo a tiempo para comer.


Después de comer me pongo la ropa de trabajo, un buen sombrero, unos guantes y me voy con Shio y Fanny a dar de comer a los animales, mover a las cabras de sitio, recoger huevos y quitar malas hierbas. Bienvenido al curro de granjero!

Aprovecho para tirar algunas fotos.


La granja tiene patos, gansos... 


...gallinas, conejos...


...y dos cabras hermanas: Vio y Nike.


La granja se basa en la permacultura, cuya idea es la de crear un ecosistema entre animales y plantas, de forma que los animales se comen determinadas plantas que no interesan, y fertilizan el suelo de forma natural. Es muy interesante. Hablaré mucho de ello más adelante. Porque gran parte de la intención de mi viaje es aprender sobre este tema.

Al finalizar el día me siento muy cansado y las dudas me asaltan. Contaba con ello. Sabía que no todo iba a ser fácil. Que el trabajo sería duro físicamente, que no habría muchas comodidades (para ir al baño de los helpers tengo que atravesar la habitación donde duerme Fanny), que sentiría cierta soledad... Pero en ese momento recurro a mi red de apoyo y, como siempre, no me ha fallado. Termino el día sintiéndome mucho mejor. Sólo tengo que adaptarme. Han sido muchos cambios en muy poco tiempo. Pero de eso se trataba...

Me acuesto antes de las 23h absolutamente muerto de cansancio. Así no hay insomnio posible... ;-)

Buenas noches... 



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