Australia / Tasmania - Día 10 (31/12/15) - Nochevieja sin Moky


¡Último día del año!

Y además hoy se cumplen dos semanas desde que empecé mi aventura. Y parece que fue hace un siglo cuando salí de Madrid.

Nos levantamos con la triste noticia de que ha amanecido muerta la gatita que Amy tenía desde los 16 años, Moky. Estaba muy mayor y enferma, ya casi no comía ni se limpiaba... Por fin ha podido descansar. Desde que estoy aquí, casi siempre que me he sentado a escribir el blog, ha venido a tumbarse a mi lado. Habíamos creado una conexión muy bonita. Hoy la echo en falta. :-(





Shio se va temprano a Hobart a trabajar en una boda de una amiga de una amiga de Amy. Se va sacando dinerillo con pequeños trabajos. A ver si con Sarah puedo tener contactos parecidos y consigo algunos ingresos. Este tipo de trabajillos cobrados en cash están bastante bien pagados por aquí.

Yo me quedo encargado de dar de comer a todos los animales...

...empezando por las gallinas.


Y luego los conejos. Hay un trío de albinos que me tiene enamorado.


Compruebo el semillero y veo que algunos brócolis han germinado.


Y las verduras chinas crecen sin parar.


A media mañana enterramos a Moky en el cercado donde estarán la cabras y plantamos encima un árbol. Me parece algo precioso. Ya me gustaría a mí que me enterraran así y ser el alimento de un árbol para siempre.



Me quedo unos minutos a solas allí. Quiero despedirme de Moky. Creo sinceramente que mi paso por esta casa estaba muy ligado a acompañarla en sus últimos días.

Después de comer me preparo para irme. He quedado con Shio por la tarde en la casa que Mike y Amy tienen en Hobart, en el garaje. El plan es descansar un poco allí y luego, por la noche, ir a ver los fuegos artificiales de comienzo del año.

Podría pillarme un bus, pero por no pagarlo, pruebo el autoestop una vez más... y en menos de dos minutos me para un Tassie (como llaman los australianos a los tasmanos) con una furgoneta acondicionada para dormir. Se nota que es alguien acostumbrado a viajar. Normalmente para quien ha hecho alguna vez autoestop en su vida. Me cuenta que es hijo de alemanes y que ha viajado por media europa, excepto España. No va a Hobart, va a Kingston, que está a medio camino, así que me deja en la carretera (se me olvida pedirle una foto... mecachis!) y ahí lo vuelvo a intentar. 

Tardo un poquito más, unos 10 minutos, pero al final me para otro tasmano con un pedazo de cámara en el asiento trasero, aunque él dice que es fotógrafo aficionado. Es un tipo encantador que me pregunta dónde voy exactamente, que me lleva, que no tiene prisa. Así que me lleva directamente hasta la casa de Mike en Hobart. O yo tengo mucha suerte, o la gente de aquí es maravillosa.

A éste sí que le pido una foto.


Me he hecho todo un experto en hacer autoestop. Me he dado cuenta de que hay unos puntos que si se tienen en cuenta, la efectividad es mucho mayor:

1) La colocación. Es importante que el conductor pueda verte desde lejos, porque la decisión de parar es una decisión que requiere tiempo, así que cuanto más tiempo le des, mejor. Además debe tener sitio para parar, especialmente detrás de uno, porque casi siempre tomará la decisión demasiado tarde y se pasará de largo. Además hay que ponerse en una carretera en la que no haya muchas opciones a donde ir. Si te pones antes de un desvío o de una rotonda, el conductor no sabrá a dónde quieres ir y probablemente opte por no parar.

2) La actitud. Es fundamental. Lo que transmitas corporalmente dirá mucho de ti, y hay que transmitir confianza. Hay que estar tranquilo, sonriente y creo que es mejor sin gafas de sol, para que te puedan ver la mirada, que es lo que más te define (sí, se puede ver la mirada en la distancia). Por eso también hay que mirar a los ojos a los conductores.

Con estas sencillas reglas, casi nunca me ha fallado. De hecho cuando me ha fallado ha sido porque he fallado en la colocación. 

En fin, que ya estoy en el punto de encuentro, York Street.


El garaje es... literalmente un garaje, pero acondicionado para vivir, donde la cama está en la furgo, hay un baño, una bañera, una pequeña cocina de camping gas y un microondas.


Descansamos un poco, Shio se echa una siesta, yo aprovecho para escribir un poco y luego nos vamos a cenar a un Thai cercano.

Aprovecho el camino para tirar algunas fotos a las casas. Me fascinan.



Yo me pido una sopa thai y Shio un curri verde.


Aunque busqué el sitio con mi habitual "eat cheap in hobart", al final es un poco más caro de lo que pensaba. Mi sopa fueron unos 16$ (unos 10€). La ventaja es que como te ponen el agua, no hace falta pedir bebida.

A la vuelta compramos un par de botellas de vino blanco en una licorería, para evitar que nos sableen en el puerto cuando queramos tomar algo. ¡Estamos en economía de guerra!

Más fotos de vuelta...



Descansamos un poco y a las 20:30h nos vamos hacia el puerto. Hay dos sesiones de fuegos artificiales. Una a las 21:30 para los niños y otra a las 0:00 para despedir el año y dar la bienvenida al nuevo.

El puerto está abarrotado de familias con niños.


Al final pillamos un buen sitio donde sentarnos.




Y a las 21:30 en punto empiezan...



Después buscamos algún trozo de césped no ocupado para abrir una de las botellas de vino y los nachos que ha traído Shio y brindamos por nuestros amigos que están tan lejos.


Los fuegos se han visto un poco lejos. Miro en el mapa y me da la impresión de que si rodeamos el puerto y vamos a la Explanada de Castray, podemos verlos desde más cerca y con menos gente.


Shio se deja llevar, así que para allá vamos. Por el camino no podemos resistir la tentación...


...de café jamaicano!

Llegamos sobre las 23h a la explanada y es un acierto total. Está a orillas del mar. Hay muy poquita gente, de esa que sabe el lugar guay donde ver las cosas. Es difícil hacer una foto decente con esta luz.


Nos tumbamos en la arena, casi al borde del mar...

...y nos quedamos fritos. :-D

Nos despierta el primer cohetazo a las 0:00 en punto!



Efectivamente estamos mucho más cerca. El espectáculo es increíblemente mejor.


Por el camino de vuelta me vuelvo a fijar en las casas. Estoy tan acostumbrado a vivir en ciudades grandes, donde lo normal es vivir en un apartamento, que se me hace raro ver que hay muchísimos lugares del mundo donde lo normal es vivir en una casa. 

Y miro las casas grandes y preciosas, y me viene un primer pensamiento de "ojalá tuviera una casa así". Pero luego lo pienso mejor... y realmente no quiero una casa así. Una casa grande supone un enorme gasto de dinero y esfuerzo para mantenerla. Y es verdad que durante el proceso de conseguirla y prepararla te hace muchísima ilusión. Pero luego empiezas a vivir allí... ¿y ahora qué? 

Y es que eso nos pasa muchas veces con nuestros sueños. Creo que a veces no los pensamos bien. Hay que tener mucho cuidado con lo que deseas, porque se puede cumplir. Y es que muchas veces, una vez alcanzado nuestro sueño (ya sea una casa, una pareja, unos hijos, un trabajo, un lugar...), nos quedamos con la sensación del... "¿y ahora qué?".

¿Eso quiere decir que no debemos tener sueños? En absoluto. Pero cuando me han preguntado cuál es mi mayor sueño, siempre he respondido...

...no dejar nunca de tener sueños. 



1 comentario:

  1. Muy buena respuesta a lo de los sueños y casi la más importante. Porque hay que estar motivado en la vida y con la vida.
    Eso de la filosofía budista de que lo mejor es no desear nada, el desapego para sentirse pleno, no me convence.
    Sin embargo, cierto es que hay que cuidarse con lo que se sueña, puesto que podemos ser excesivamente autoexigentes con el objetivo y esto puede pasarnos factura y afectar a nuestras relaciones amorosas o incluso a nuestra propia definición de nuestro ser y crear toda una crisis personal.

    Al final, la clave está en la actitud de flexibilidad, adaptación, amabilidad y generosidad con uno mismo y los demás.
    Todo esto que comparto contigo, ya lo habrás oído mil veces con el yoga o la meditación, que veo que también es tu rollo, pero a mi personalmente me viene bien repetirlo y que me lo repitan cada cierto tiempo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.