Australia / Tasmania - Día 15 (05/01/16) - Mañana de paseo por Hobart


Hoy no tengo tiempo de yoga ni casi de desayunar. Sólo un café, que aquí hay que ganárselo a pulso...


...y algo de fruta. Hoy tengo la mañana libre. Sarah tiene que ir a trabajar temprano a Hobart y se ofrece a llevarme para que pueda pasar la mañana por ahí. Me lleva en coche hasta South Hobart, donde es gratis aparcar...




...y allí coge la bici que lleva enganchada en la parte trasera del coche. Es su forma habitual de ir al trabajo. Y eso me da la oportunidad de llegar a Hobart recorriendo el Hobart Rivulet, un riachuelo que llega hasta casi el centro. Por el camino tiro algunas fotos.

Ojo al cartelito de la ventana:






En Liberpool St. dejo el riachuelo y me dirijo ya al centro.


Me encantan las casas que hay en South Hobart.



Me doy un paseo por el centro, me compro un café, champú (se me había acabado) y, aunque está nublado y hace fresco, disfruto de la mañana.





Cojo el bus de las 12:50 de vuelta a Fern Tree. 


El bus me sale por 4,50$ (3€). Carillo. Es más barato si me compro la Green Card, que es la tarjeta de transportes recargable de Tasmania. Me la tengo que comprar sin falta la próxima vez que vuelva a Hobart. 

Para comer me caliento la sopa que quedó de anoche. Sigue estando estupenda. 


Mientras espero a que Sarah regrese, me pongo la ropa de trabajo y hago algunas tareíllas, como reparar un cristal roto del semillero.

Sarah vuelve sobre las 15:30 con Max y Ella. Me propone despejar toda la zona trasera del cobertizo, donde se habían acumulado gran cantidad de mangueras de riego, alambradas y similares. De hecho era desde ahí por donde entraban las ratas. Me dice que vaya con cuidado con las serpientes. Buen rollito...


Despejo bastante la zona, pero no lo termino, así que la foto del "después" será mañana. 

Primera cena en familia, con Sarah, Max, Ella y Amalia, una vecina y amiga de Ella que se nos une. Sarah ha preparado con mucho esmero una cena estupenda, con una parte vegetariana (una especie de tortitas de verduras) y otra no tanto (carne de canguro).


La verdad es que estoy poco acostumbrado a convivir con niños. Soy el menor de 8 hermanos, eso quiere decir que nunca he convivido con nadie menor que yo... y es que puede llegar resultar agotadora toda esa energía desbordante que tienen los niños... ;-)

Hoy me he preparado mi pequeño rincón de meditación. Gracias Celia por este pequeño "kit" de viaje. :-)


Es impresionante como la meditación me baja de revoluciones y consigo conectar conmigo mismo. Como me dijo una vez una profesora de meditación... es como ir al gimnasio. El músculo no se gana en un dia, requiere tiempo para mejorar la técnica y desarrollar el músculo. Con la meditación pasa lo mismo, requiere ser muy constante para mejorar la técnica e ir encontrando el camino por el que te lleva. Lo recomiendo sin ninguna duda. Por ahora uso meditaciones guiadas. Normalmente uso las de Juan Manzanera, que me recomendó muy buena amiga Ana, y que recomiendo sin ninguna duda. Pero estas noches estoy probando más la que me recomendó mi maravillosa amiga Mer, que me deja un poco más libre, y está siendo un bonito camino.

Sin duda éste es el camino.

1 comentario:

  1. Yo tambien hago meditaciones guiadas, las de Fundacion Sauce. Pero echaré un vistazo a las que propones.

    Y sí, los niños son agotadores...

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