Australia / Tasmania - Día 37 (27/01/16) - Día de limpiezas varias


Día 41 de mi viaje...

Si ha sonado el despertador (cosa que dudo), ni me he enterado. Lo tengo puesto a las 7h y a las 8:20 abro un ojo... ¡Ups! 

Sarah me dijo ayer que se iba a por Max y Ella, que están con su padre, a las 7:40, así que ya se ha ido, claro.

Me levanto rápido, hago mis saludos al sol (no me da tiempo a más), ducha y desayuno. Café y tortilla del arroz que sobró de ayer. Pues está buena. Pero es que con hambre todo está bueno. 


Mientras doy de comer a los animales, llegan Max y Ella en bus. Sarah se queda trabajando en Hobart. El saco con la comida de lo conejos ha sido asaltado por la noche y tiene un enorme agujero. Probablemente han sido las ratas. Así que lo meto en una caja, lo tapo y le pongo una piedra encima. 

Dedico la mañana a limpiezas varias. Limpio todo lo que ha ido dejando Daisy (está tan mayor que ya no usa el arenero), vuelvo a limpiar el suelo del cobertizo, primero con la aspiradora para quitar la tierra y el polvo que queda sobre el cemento y luego con la fregona. Ya no huele a rata muerta. Luego limpio las paredes exteriores. Mientras estoy en ello llega Alex, que viene a hacer la nueva puerta francesa que vamos a colocar en sustitución de la actual.

Alex es bastante conocido por hacer cosas como ésta:


Prepara sus cosas y se pone a la labor.


Yo mientras termino de limpiar las paredes y limpio también el baño exterior, que es el que yo uso y el viento lo ha ido llenando de hojas... y la naturaleza de bichos.

Paso por la cocina para coger el cesto y las tijeras para recoger camomilas y veo que Ella está cocinando. Es muy divertido verla cocinar toda seria, a sus 10 años, ella sola, sin supervisión (Sarah aún no ha vuelto).

Mientras estoy con las camomilas, aparece Ella que me trae...


...una tortilla y un té. Por favor... :,-)

Para comer me hago una Quinoa con Berzas, y después de comer me pongo con mi siguiente tarea. Intentar quitar la enredadera que hay junto al cobertizo, sin matarla, y replantarla en otro sitio.


Pienso que es fácil, que es sólo escarbar un poco y sacarla de raíz, así que mientras Alex sigue con lo suyo, empiezo a escarbar...




Vaya, pues parece que la raíz principal es un poco más larga de lo que esperaba... menos mal que va en horizontal. Sigo escarbando...




La raíz va por debajo del concreto hormigón, por lo que varias veces tengo que recurrir al mazo para abrir paso. 




Al final sale la raíz. Pruebo a plantarla en un cubo, pero no hay manera de que entre la raíz, claro.


Así que la planto en la huerta, junto al resto de árboles, detrás de los cerezos y los perales, y junto a las alcachofas.




Esperemos que sobreviva al traslado.

El cobertizo queda así:


Y basta por hoy. Me tomo el resto de la tarde de relax, con el blog, mientras la familia ve un documental. Para cenar me tomo lo que quedó de la crema de calabaza. No paro de comer, estoy siempre muerto de hambre. Lo que tiene el trabajo físico...

Me he bajado una app para contabilizar mis gastos y así saber cuánto estoy gastando en este viaje. Tengo que asegurarme que mis gastos no superen mis pequeñitos ingresos, para que el viaje sea viable y no tenga que poner fecha de vuelta. Incluso podría hacer pequeños trabajos pagados por aquí, no es difícil de encontrar, pero por ahora no lo necesito. En mi último post de enero haré un repaso de lo que llevo gastado.

Hay dos lemas con los que me siento especialmente identificado y que estoy intentando seguir siempre:

- Nunca es tarde.
- Siempre hay más opciones.

Sobre el primero... cuando en el año 2000 vi el musical Rent en Barcelona y luego en Madrid, pensé... "Me encantaría hacer eso. Qué pena haber empezado en esto tan tarde. Nunca conseguiré subirme a un escenario."

Entre 2007 y 2012 participé en mi propia versión del musical "Te Quiero, Eres Perfecto... ¡Ya Te Cambiaré!" en el Pequeño Teatro Gran Vía, en el Teatro Alfil y en el Nuevo Teatro Alcalá. Y en 2010 (a los 41 años) me contrataron para hacer un personaje en el Musical "Avenue Q". Por primera vez me subía a un escenario para hacer un musical en una producción ajena... Nunca es tarde.

Nunca es tarde, tampoco, para dejarlo todo e irse a recorrer el mundo con la mochila... por ejemplo.

Y sobre el segundo... ¿Cuántas veces hemos dicho "es que no tenía más opciones"? Pues sí, siempre hay más opciones. Otra cosa es que no queramos aceptarlas o verlas, porque supone un precio muy alto (como salir de la zona de confort). Nuestras vida está formada exclusivamente por nuestras decisiones (¿Hasta cuándo vamos a seguir usando la excusa de nuestro pasado o nuestros traumas?). Así que más vale tomar muy bien esas decisiones, porque serán las que formen nuestro camino. Así que cuando pienses que no hay más opciones... 

...mira mejor, seguro que ves unas cuantas más. :-)


1 comentario:

  1. Ay, me voy a grabar a fuego esos lemas. ¡Sobre todo el segundo! :p

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