Nueva Zelanda / Auckland - Día 2 - (29/05/16) - Adiós NZ. Hola Cook Islands.

Día 164...

Me levanto cuando oigo algo de movimiento en casa de Anna. Ducha rápida (mis duchas siempre son rápidas) y me voy a dar una vuelta por el centro de Auckland. No me acaba de apetecer lo del Fight Club y quiero ver si consigo un móvil de segunda mano o qué hago.

Me recorro todo Karangahape Rd...




...hasta Queen St., la calle principal.



Me busco un sitio chulo (el Shaky Isles Coffee Co.y me doy un homenaje de desayuno.



Madre mía, estaba espectacular. Huevos con aguacate, champiñones y tomates al horno, sobre una base de pan de semillas.

Y sigo mi paseo. El día está gris y no para de llover. Descarto el comprar otro móvil. Si ha pasado esto, por algo será. Con el portátil y la cámara me apaño, y seguro que me viene bien desconectar un poco en Cook Islands.



A mediodía regreso a Scanlan St...



...hasta la casa de Anna... 



...donde recojo mis cosas. No me puedo despedir de Anna, porque está en una performance. Emprendo mi camino hasta la parada del SkyBus al aeropuerto. Me voy despidiendo de Auckland y de Nueva Zelanda.



Esperando el bus veo el segundo anuncio de AirBnB, que está en plena expansión en NZ.



El bus cuesta $16 y tarda unos 40-50 minutos al aeropuerto, haciendo parada primero en vuelos domésticos y luego en internacionales.

Llego a las 17h, 1/2 hora antes de que abran facturación, así que me pillo una sopa ramen y me la tomo con calma, mientras termino de escribir, in-extremis, algunas postales que tenía pendientes de este país.



El aeropuerto no es muy grande, pero es bastante chulo.



Facturo sin problemas. Ni siquiera me preguntan si tengo vuelo de vuelta. Sólo me preguntan cuánto tiempo voy a estar.

Para el control de seguridad hay una cola imposible, pero como voy con muchísimo tiempo, me lo tomo con calma. En la cola tengo delante a una pareja de argentinos y, muy cerca, a una pareja de españoles. Me siento como en casa.

Finalmente...




Embarco y vuelo sin problemas. Lo único es que por tener upgrade en el billete (tengo que hacerlo para poder facturar la mochila), tengo derecho a una comida, y me traen un wrap de pollo. Lo miro con repelús y le digo a la azafata que soy vegetarian. Me dice que es lo que hay, sin más opciones. Así que se lo lleva me quedo sin re-cenar. ¡Muy mal, señores de JetStar!

El vuelo dura 4 horas y atravesamos la línea de comienzo de los usos horarios, por eso salimos el domingo por la tarde a las 20:35 y llegamos la madrugada del domingo a las 2:35. 4 horas de vuelo + 2 de cambio de horario. Ahora estoy a 12 horas justas de España, pero en vez de ir por delante, ahora voy por detrás. Es decir, que voy a volver a vivir por segunda vez el Domingo 29 de Mayo. ¡Va a ser como el Día de la Marmota!

El aeropuerto no puede ser más chick.



Como decía mi amiga Mer, que ya estuvo aquí, el aeropuerto se parece más a una estación de autobuses que a cualquier otra cosa. Cuando sales de recoger el equipaje, esto es lo que te encuentras.



Y nada más llegar ya empiezan a pasarme cosas. Buenas, por supuesto. 

Google Maps me había dicho que para ir desde el aeropuerto a mi hostel, el Tiare Village Hostel, había que salir del aeropuerto, ir hacia la izquierda (hacia el este), andar 10 minutos por la carretera, y llegaba.

Son más de las 3:30 AM, la carretera está condenadamente oscura, pero no me da ninguna intranquilidad. La energía de este sitio es maravillosa. Lo puedes sentir nada más llegar. Lo que me pone intranquilo, es que cuando llevo 10 minutos andando, no he pasado por ninguno de los sitios que me indicaba Google Maps, no encuentro el Tiare y, para colmo, estoy sintiendo que tengo el mar a mi derecha y las montañas a la izquierda (por lo que puedo intuir en la oscuridad), cuando debería ser al revés. El problema es que, al no tener móvil con GPS, no puedo comprobar si voy bien.

De repente pasa una desvencijada camioneta y se para. Conduce un chico muy joven y su madre. Se nota que son de ahí. Me han visto apurado y me preguntan que a dónde voy. Cuando les digo, me dicen que voy en dirección opuesta y que está al otro lado del aeropuerto. En ese momento me doy cuenta de que Google Maps ha dado por hecho que se sale del aeropuerto por el lado sur... y no. Se sale por el lado norte, así que lo he hecho todo al revés. Me dicen que suba atrás (atrás es una plataforma sin paredes ni nada), que me llevan. Está visto que nada más llegar a esta isla me ponen delante de mi cara lo que tanto había oído de este sitio. Que la hospitalidad y la amabilidad de la gente de aquí, no son comparables con nada.



Así que en nada me llevan hasta la puerta del hostel, les doy millones de gracias y se van dando media vuelta. Es decir, que no les pillaba de paso, me han traído expresamente... Ay. :,-)

Cuando llego, la oficina está cerrada, claro. Pero al poco me doy cuenta de...





Y ésta es mi habitación. 



Para mí es un lujo. Habitación individual por $19 la noche (unos 13€) con derecho a uso de cocina. Es un chollo, comparado con el resto de resorts de la isla.

Así que ya estoy en Cook Islands. Más feliz que una perdiz. Creo que va a ser un destino muy especial.

No hay Free-WiFi en ninguna parte, porque no existe la tarifa plana. Por lo que leo, en el hostel me ofrecen 500MB por $20 y hay una serie de HotSpots por la isla, de la compañía BlueSky, que ofrece 1,25 GB por $50. Me pillaré algo de esto e intentaré limitar mucho el uso a lo más básico: Blog (con fotos en baja resolución y no sé si podré mantenerlo diario), Mail y Chat (sólo Telegram, que Facebook gasta mucho).

Me acuesto casi a las 5 AM. Los gallos han empezado a cantar, pero desde que trabajo en granjas, es un sonido que no me molesta. Me parece hasta agradable.

Me siento feliz y agradecido de estar aquí. Agradecido a quienes me han conducido hasta aquí, a quienes lo hacen posible día a día, al universo, a todo y a todos.

Gracias. De corazón.


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