Australia - Pasando la semana

11-14/08/2016

241 días viajando...

9 días en Brisbane...

El resto de la semana (del jueves al domingo) ha sido bastante casero, excepto el domingo, que ha sido mi segundo día libre.


En general mi actividad se ha repartido entre el ajedrez (aquí se me ve recibiendo un mate impecable de Stephen)...



...la papiroflexia (Stephen está entusiasmado y me suele pedir ayuda en las partes más difíciles. Es como montar un mueble de Ikea)...






...y momentos musicales con Josephine. Le estuve ayudando con el solo de trombón que tenía que hacer en un concierto del jueves (se le resistía un tresillo de negras) y hemos estado tocando el ukelele a dúo.

El viernes devolví por fin la bicicleta. Con susto incluido, porque cuando fui al sitio acordado, no se presentó y no contestaba a las llamadas ni a los mensajes, así que di por hecho que me la había jugado. Pero no, a las 2 horas me llamó disculpándose porque se había quedado dormido (y eso que se suponía que quedábamos a las 10am porque tenía que ir a trabajar... ejem) y que se acercaba a donde yo estuviera. Así que al final, bici devuelta y un problema menos.

Al menos pude aprovechar la mañana para darme una vuelta con la bici. 

Lo primero ha sido ir a mi primera entrevista de trabajo, en un restaurante del CBD, donde el que me entrevista, David, un kiwi supermajo, por supuesto lo primero que me pregunta es por mi visa. Me dicen que en un sitio tan grande y tan céntrico es imposible trabajar sin el permiso adecuado, que pruebe por locales más pequeños y en las afueras. Aún así me pide mi teléfono por si se entera de algo.

Y después me he dado una vuelta por el riverside.




Después de un sitio como Cook Islands, me choca volver a encontrarme en un lugar con tantas reglas, hasta el punto de decirte por qué lado debes andar.




La playa de Brisbane en Southbank...



La noria (de día)...





Después de devolver la bici me doy una vuelta por el centro. Efectivamente Australia es un país donde te encuentras bichos por todas partes...



Y ya volviendo a Ascot, no puedo evitar mi costumbre de sacar fotos a las casas...




El domingo es tema aparte. Nicola me ha prestado una de las bicis de la casa (ésta sí es una bici en condiciones, vaya diferencia), así que dedico la mañana a darme una vuelta por Brisbane.

Lo primero es prepararse bien...



...y empiezo el paseo siguiendo el río hacia New Farm, lo que llaman el Riverwalk.



Una vez en New Farm, me encuentro con esta maravilla.



El Powerhouse, un centro de arte y cultura, un poco al estilo del Matadero de Madrid.

Hay mucha oferta teatral y aprovecho para ver la exposición del World Press Photo 2016.



Éstas son las vistas desde la cafetería.




Sigo el paseo por el riverside. Algo que he visto mucho en Australia es lo bien cuidadas que tienen las zonas verdes de las ciudades.



Y lo más espectacular es que cuando el camino no puede seguir por la orilla, porque hay casas o edificios en la orilla, han hecho un camino artificial por en medio del río.





Y es que, efectivamente, algunas casas están construidas en la misma orilla, aunque la modernidad de los nuevos edificios las rodeen.



Desde este paseo, hay unas vistas espectaculares del Story Bridge.







El paseo continúa y es de lo más variado...



Hasta llegar hasta el City Botanic Gardens, donde me encuentro un mercadillo...



...amenizado por el grupo The Fergies, un grupo formado por los 5 hermanos Ferguson. La verdad es que suenan de miedo. Me quedo un buen rato escuchándoles. Cómo me gustaría montar algo así. 




Como bien dicen en la Wikipedia, tienen un estilo folk/indie/rock/pop.







Si ya me parece difícil montar una banda de éxito, hacerla con 5 hermanos me parece de quitarse el sombrero. Todos son buenos músicos, cada uno en su instrumento (y muy bien escogidos para montar una banda: 2 guitarras, teclado, bajo y batería) y los 5 cantan estupendamente bien, haciendo unas armonías muy curradas.

Me quedo hasta el final del concierto y luego sigo por la orilla.




Para almorzar me compro un par de plátanos, 5 mandarinas y... 3 tabletas de chocolate! 

Y es que mi chocolate preferido por estas tierras, el Dark Almond de Whittaker's, que en Cook Islands estaba a $9-12 y que en Nueva Zelanda estaba a $5-6, lo encuentro aquí a $3,50!!... como para dejarlo pasar!! Así que me he comprado reservas para las próximos semanas.

Hacia el final de la tarde me vuelvo ya para la casa a descansar.

Desde que he vuelto a Australia me siento un poco descentrado. Y analizándolo me he dado cuenta de que alguna de mis experiencias vividas en Cook Islands y el hecho de que prácticamente he dejado de meditar desde que estuve allí, me han cerrado un poco en mí mismo, olvidándome de que gran parte del motivo de este viaje es intentar abrirme más, aumentar mi capacidad de sentir por encima de la de pensar, aunque con ello me haga más vulnerable y pueda llevarme algún palo que otro. 

Estos últimos días he vuelto a hacer mis meditaciones de media hora por la noche y estoy notando un cambio grande. Lo primero es que se nota el desentreno. Suena raro, pero meditar es como entrenar, requiere constancia para notar avances y, cuando se deja de hacer, hay un claro retroceso. Estos días me está costando concentrarme o no quedarme dormido, pero estoy empezando a conseguir conectar de nuevo y está siendo una experiencia muy enriquecedora.

Y, en este sentido, lo que voy a vivir a partir de este jueves va a suponer un paso enorme. La verdad es que no había pensado en toda su dimensión lo que significaba el House Sitter que voy a hacer en Brookfield, pero, durante un mes, voy a vivir completamente solo (bueno, con los adorables Archie y Tank) en una zona de montaña bastante aislada... y, aunque tendré coche, va a ser todo un reto, especialmente por las noches. Pero creo que me va a venir muy bien en este proceso de autobúsqueda. Voy a aprovechar para leer (especialmente True Love, que lo tengo pendiente desde que salí del Vipassana), escribir, meditar, practicar con el ukelele, quizá componer algo, decidir qué quiero hacer...

...y fluir.

2 comentarios:

  1. Oye, pero tendrás wifi ese mes, no?
    Qué te echamos de menos cuando estás sin wifi.
    Un besazo
    Carmen

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  2. Sí, sí... no tendré cobertura de móvil (!!) pero sí wifi, que si no me da algo!:-D

    Así que seguiré puntualmente con mi blog. :-)

    Gracias por seguirme!!

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