Singapur (Singapur) - Adiós Bali... Hola Singapur!

miércoles, mayo 03, 2017
503 días viajando...
40 días en Bali...
7 días en Singapur...


Últimos días en Bali


Los últimos días en Bali se me van cocinando ricos desayunos...




Algo parecido a una paella (arroz con cosas) vegetariana...



Extrañas ensaladas...




Y en despedidas... 


Fran y Jésica vienen de visita a Canggu y aprovechamos para despedirnos.




Y así, finalmente, el jueves 27 de abril me despido de Bali y, sobre todo, de Sophia que ha sido mi maravilloso apoyo aquí, y cojo el avión con destino a un nuevo país...



Singapur




¿Y por qué Singapur? Pues siguiendo mi nueva filosofía de ir donde encuentre un house sitting... pues porque encontré un buen house sitting allá. ;-)


Alessandra y Eduardo son una pareja italiana-argentino que viven en un apartamento del centro de Singapur con sus dos hijas, su perra y sus tres gatos y necesitan quien se los cuide (a los animales, que las hijas se las llevan con ellos) mientras se van unos días a Vietnam.


Así que... allá vamos!




Adiós, bypass de Kuta!


 Y adiós, terribles vertidos al mar.




Como suele ser habitual, me han pedido que vaya un día antes de su viaje para conocernos. Lo que suele ser menos habitual es que no me ofrezcan alojamiento para esa noche, así que me he tenido que buscar la vida. Pero bueno, para eso está Booking.

En la llegada al aeropuerto de Singapur cometo un error de novato: voy al baño antes de pasar por el control de inmigración. Niños, aprended esto bien: Según salís del avión... corred a la cola de inmigración. La cola irá creciendo por momentos.


Así que me toca comerme una cola enorme (ahora sé lo que debe sentir una actriz porno... ¿quién ha dicho eso?) y la espera es como de una hora. Al final salgo del aeropuerto más allá de las 7 de la tarde. Para Alessandra ya es demasiado tarde, porque tienen una cena, así que nos veremos mañana justo antes de que se vayan. Vaya plan... me podía haber ahorrado esta noche y haber venido directamente mañana.


Pero bueno... fluyamos y disfrutemos.


Una de las grandes maravillas de Singapur es que se puede ir desde el Aeropuerto a la ciudad en metro... y que el metro es superbarato. Va por distancia, pero no suele salir a más de 1$ por viaje.


La otra maravilla es la exagerada limpieza. La aprecias muy especialmente si vienes de Indonesia, claro.






También son exagerados en la organización, el orden y las normas. Por ejemplo, ¿cómo conseguir que la gente deje salir a la gente del metro antes de entrar?




¡Y funciona!


En cuanto a las normas... no dejo de reírme con las normas anti-durians.




El  Durian (Durio, en español) es un fruto tan apreciado como odiado en el sudeste asiático por su terrible olor. Tuve ocasión de probarlo en la ONG. La textura es asquerosa, la primera impresión es "no está tan malo" y la segunda es "no volveré a probarlo en mi vida".


Otra idea genial para hacer cumplir las normas: Que te las diga una muñequita simpática (Stacey) y pintar el asiento reservado de color rojo chillón. He podido comprobar como nadie se atreve a sentarse en él.




Otro detalle curioso es que hay zonas de los vagones sin asientos, para que quepan más.




Y con los nombres de las líneas, no se han roto la cabeza. Las podrían haber llamado lo mismo "de arriba pa abajo", "de izquierda pa la derecha" y "la que da vueltas".




Es broma, en realidad me encanta la capacidad de organización y simplicidad.


Me bajo del metro en la parada de Chinatown.



Y voy andando hasta Temple St...




...donde he reservado una litera en el Hostel Bed & Dreams Inn por 17$ (11€).






El hostel es agradable y limpio y el trato inmejorable. Cuando pido si me pueden cambiar de cama porque me da de lleno el A/C lo hacen sin dudar y en el momento.




La cocina/zona común es pequeñita, pero apañada y limpia. Eso sí, no tiene para cocinar más allá de una Kettel y un microondas... pero hay nevera.




Los baños también son minúsculos, pero muy limpios.


Para cenar, me doy una vuelta por la famosísima Food Street de Chinatown...




...donde me llevo la sorpresa de que los precios no son tan baratos como me esperaba. La fama ha convertido este lugar en algo cool y... menos barato. Y nada vegetariano.


Echo un ojo a Google y descubro que justo al lado de mi Hostel hay un sitio vegetariano y muy barato, el Yi Xin Vegetarian, donde me tomo unos estupendos Curry Noodles por $4,5 (3€)...




...y unos deliciosos dumplings por $4 (2,6€).




Como siempre, lo mejor es alejarse de lo turístico y buscar lo más local.



Nuevo hogar


Al día siguiente por la mañana voy al apartamento que será mi hogar durante la próxima semana, en la zona de Newton. El edificio es impresionante.




Y las vistas lo son aún más.






No me voy a quejar de mi habitación.




Charlo un rato con la familia. Alessandra me explica rápidamente cómo alimentar a las fieras y demás detalles de la casa y salen corriendo para el aeropuerto. Aprovecho para presentarme a mi nueva familia:


Primero a la perrita, Flika, que me acepta encantada.




Después a la señora de la casa, Phoebe, que muestra total confianza desde el primer momento.




En cambio los dos machos, no están tan convencidos. Tanto Niger...




...como Anakin (Nini).




Pero es sólo cuestión de tiempo. Al poco ya somos todos amigos. 



Especialmente con Niger (el ojazos azules), que es el que me adoptado por completo y el único que duerme conmigo todas las noches.





Una vez instalado, compruebo que la casa tiene de todo!





Las comidas


Lo siguiente es irme a comprar comida para sobrevivir esta semana. Me voy al super de Takashimaya Shopping Center, donde compro algo de fruta, verdura, legumbres... por unos $70 (46€).

Lo bueno del house sitting es que puedo cocinar lo que quiera. Vuelvo a mis comidas sanas... un poco entre comillas, porque mis limitadísimos recursos no me permiten comprar el tipo de comida que me gustaría. Pero me apaño.

Así que me hago uno de mis básicos, el arroz con cosas: garbanzos, verduras, huevo, cúrcuma, LSAC (Lino, Pipas de girasol, Almendras y Chia, todo molido).




Mis mega ensaladas: lechuga, tomate, agacate, garbanzos, huevo, LSA+C y, excepcionalmente, un poco de pasta (intento no comer pasta nunca, pero a veces cuesta no caer en la tentación).




Mis desayunos de tostada con aguacate, tomate y huevos escalfados.






O mis sopas de verduras y huevo.





La rutina


Mi rutina (además de cocinar) es hacer mi yoga por las mañanas con unas vistas de impresión...




...pasear a Flika 3 veces al día (la camiseta de Mesi no es por la pasión por el futbol de Eduardo [que también],sino para que no se rasque demasiado, ya que tiene una enfermedad de la piel por la excesiva humedad del ambiente, que es exagerada)...






(incluso me la he llevado a tomar café)


...y dar de comer a los gatos 2 veces al día.




Lo más divertido es la costumbre de Flika de llevarse su plato después de comer.





La Arquitectura de Singapur


Una de las cosas que más llaman la atención de esta ciudad/país, es la arquitectura hiper-modernista. No hay lugar para nada clásico. Cuanto más futurista parezca, mejor. Y no sólo los edificios de oficinas, los edificios más sorprendentes son de apartamentos. Empezando por el que habito...




...pasando por otros bastante más feos...



...pero la mayoría son sorprendentes








Eso sin contar con los edificios de oficinas del Downtown.






Pero la palma se la lleva Marina Bay Sands, el famosos hotel de Singapur formado por tres edificios, y que me encuentro cuando voy a visitar los Gardens by the Bay.






Insisto en que se pasan un poco con las normas aquí... ¿en serio no volar cometas? ¿en un parque? 




Y, de repente... ahí está. Espectacular.







Se puede atravesar a través de una pasarela que permite ver el interior del hotel.








Al pasar al otro lado, se entra en el Centro Comercial adyacente, con el sofisticado nombre de The Shoppes At Marina Bay Sands




Y que consigue superar mi nivel de tolerancia a las luji-horteradas al ver que se puede entrar en una especie de góndola desde la bahía.




Y ya en el otro lado...





Paseos por la ciudad

Aprovecho mis días en Singapur para visitar las zonas más interesantes como...


Chinatown






El Barrio Árabe



Con la impresionante Mezquita Sultan...




Por donde paso justo cuando están llamando al rezo.



Sus tiendas...



Su Street Art...








Es un barrio muy interesante y agradable de visitar.


El Barrio Indio

Muy cerca del Barrio Árabe está el Barrio Indio.








Botanic Garens

Los famosos Botanic Gardens de Singapur...











Clarke Quay con Nael


Nael es una chica sur-coreana que fue mi primera couchsurfer en mi apartamento de Madrid, allá por septiembre de 2014. Vino a mi casa como parte de un viaje de varios meses por Europa antes de volver a su residencia habitual... en Singapur. Efectivamente vive aquí. Así que quedo con ella por la zona del Clarke Quay, a orillas del Singapore River. 

Voy andando para conocer un poco más la ciudad, atravesando el Fort Canning Park, donde vulevo a encontrarme con un cartel con esa particular forma que tienen los de aquí para indicar que no se puede pasar.



El parque es casi una montaña en medio de la ciudad.



Y desde él hay una vista espectacular de la zona de Clarke Quay.



Clarke Quay está justo a orillas del Rio Singapur.





Espero a Nael allí, justo enfrente de la atracción donde yo sólo me subiría si me pagaran por ello... pero ni de coña pagando yo!



Finalmente me encuentro con Nael tres años después...



...y me enseña esta parte de la ciudad que me está resultando la más bonita de todas las que he visto.



Vamos a cenar al Telok Ayer Market, un food court bastante típico de allá, donde las opciones vegetarianas son casi inexistentes.






Después me lleva a los sitios donde hacer las mejores fotos, por la zona del Marina Bay Sands.





Especialmente el Merlion, el símbolo de Singapur.




 

Incluso nos colamos en el vestíbulo de The Fullerton Bay, uno de los hoteles más caros de Singapur.



Y llegamos hasta el Lanterrn, su Rooftop Bar, donde sólo disfrutamos de las vistas, porque los precios son de otra liga.




Sentosa

También visito Sentosa, la pequeña isla que está al sur de Singapur, conectada por un puente, y que han convertido prácticamente en un parque de atracciones.





Incluso tienen un parque de atracciones de los Universal Studios.







Y una reproducción del Merlion.



Y algunos carteles que yo consideraría escandalosamente machistas.



Y andando, andando... llego hasta el extremo sur de la isla, donde están las playas.



Y desde ahí puedes llegar a un pequeño islote a través de un puente colgante.






Y te explican que ese islote es el punto más al sur de toda la Asia continental, ya que está conectado al continente por el puente colgante.





Cuando vuelvo, busco donde cenar algo, aunque sea temprano, porque no he comido.

Pruebo de nuevo por el Food Street de Chinatown, porque veo en google que hay un vegetariano/orgánico muy bien recomendado, el Ci Yan...



...donde me pido una sopa por 7$ (4,5€), pero me llevo una decepción... 



...la sopa es ridículamente pequeña y ni siquiera tienen noodles. El coco me lo pillo en otro puesto por 4,5$ (3€).

Como me he quedado con un hambre atroz, me vuelvo a ir al Yi Xin Vegetarian, el vegetariano de Temple St, donde me pido la Herbal Soup que no tiene ni punto de comparación... y por 5$ (3,2€).




Último día en Singapur

El martes 2 de Mayo vuelve la familia de la casa donde estoy, así que me toca buscarme alojamiento para mi última noche. Opto por la zona del río, que sigue siendo mi favorita, y escojo el otro Bed & Dreams, el de Clarke Quay, donde me dan una litera en un cuarto de 10 camas por unos 17€.



El hostel, al igual que el de Chinatown, es limpio, tranquilo y agradable, y en la habitación sólo somos 4 o 5.

Y por supuesto... con sus leyes anti-durians.



El desayuno, muy sencillo, está incluido. Café de sobre y tostadas con algo para untar.



Y ya es 3 de mayo, mi último día en Singapur, que lo paso paseando por la zona.







Al fondo se puede ver la cantidad de gennte que se junta en el Merlion para hacerse fotos.





Y termino el paseo en el primer Cat Cafe de Singapur, el Neko No Niwa, que está justo encima de un restaurate español.



El sitio es de lo más sencillo y agradable. El personal no puede ser más amable.







Finalmente recojo mis cosas y me voy a comer algo antes de ir al aeropuerto. Escojo probar The Salad Shop, que me sorprende muy gratamente, ya que te puedes diseñar tu propia ensalada por 10$ (6,4€).



El tamaño es muy aceptable y la calidad más. Y el servicio es superrápido. La única pega es que el ambiente es un poco de fastfood. Muy pensado para comer rápido, muy petado de gente, mucho ruido. Es más un sitio para un take-away que para una velada.




Adios Singapur

Y así llega el momento de volver a ponerme en camino.



Sigapur es un país/ciudad muy curioso. Es una gran ciudad muy empresarial, muy enfocada a los negocios, muy bien organizada, extremadamente limpia... pero diría que casi no tiene alma. Y es que suele pasar que cuanto mayor nivel de desarrollo y ornanización, más reglas y menos alma. En cambio los lugares caóticos sin reglas son los que luego más vida tienen.

Aún así la ciudad me gusta por su arquitectura y, sobre todo, por la zona del río. Seguramente es una ciudad fácil para vivir (no para mí), pero no tiene en absoluto la vida o la energía que tiene Melbourne (aunque los precios son mucho más razonables).

Una semana ha sido para mí el tiempo perfecto para conocerla y me voy contento de mi estancia aqui, pero toca volver aponerse en marcha.

¿Próximo destino...?

... ;-)



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