Camboya (Kep) - Las Cuevas de Kampong Trach

jueves, julio 13, 2017
574 días viajando...
45 días en Kep...


El jueves 13 de julio, aprovechando que no llueve, me cojo la moto y me voy a visitar las Cuevas de Kampong Trach, que están relativamente cerca.


Para llegar, basta seguir la carretera 33A de Kep hasta llegar a la carretera principal, la 33, justo donde la estatua de la madre con los niños estudiantes.

A partir de ahí es todo recto hasta el pueblo de Kampong Trach, donde hago una parada para sacar algunas fotos del templo budista Wat Utumpor.

Justo enfrente del templo, sale la calle que lleva hasta las cuevas. Lo que se ve al fondo son las formaciones rocosas que las albergan.

En un momento dado, nos encontramos una bifurcación. Por la derecha se va a la cueva principal y ahí mismo vemos una caseta con montones de niños que salen a mi encuentro ofreciéndose como guías o alquilándome una linterna.

Pero yo prefiero seguir recto, hacia otras cuevas menos explotadas.

Y, efectivamente, llego a un lugar donde apenas hay nadie, sólo un puesto de comida. Y desde ahí puedo acceder a varias pequeñas cuevas. Ésta es la principal...

...con bastante basura en su interrior. :-/

Así se ve desde dentro.

Cuando salgo, me doy cuenta de que hay una escalera excavada en la roca.

La subo hasta la entrada de otra cueva bastante más impresionante.


Aunque se puede ver que no están excesivamente cuidadas.


Desde allí se supone que se baja de nuevo y se sube a otras cuevas en otra parte de la montaña, pero yo prefiero ir en línea recta, sin bajar. Es un poco locura, porque hay que ir de roca en roca, con aristas muy afiladas, pero tiene su gracia. Finalmente llego a la otra cueva elevada, con unas vistas muy chulas.

Ahí me encuentro con unas turistas que me hacen esta foto.

La cueva no es gran cosa, pero las vistas no están mal.


Vuelvo a coger la moto y me dirijo de nuevo al desvío para ir a las cuevas principales, pero veo otro desvío antes, un poco estrecho y decido meterme por ahí para explorar y saltarme el puesto de los chavales.

Ahí llego a una zona poco visitada con algunas cuevas montadas como altares.

Y, finalmente, llego a la zona de la cueva principal, donde están construyendo un templo.

Y ésta es la entrada de la cueva. Como se puede ver está bastante más "preparada" que las otras.

Voy siguiendo una galería hasta encontrar una salida que da a una especie de abertura en medio de la montaña. Es impresionante.

Ahí han montado un pequeño templo y desde ahí se puede acceder a otras muchas cuevas.

Aquí va un resumen del recorrido que hice.



Cuando salgo de las cuevas echo un vistazo a los puestos de comida. No puedo dejar de fijarme en la postura de esta mujer mientras come.

Cojo la moto de regreso a Kampong Trach y paso por delante del puesto donde los chavales esperan a los turistas.

Aprovecho para hacer una visita al mercado de Kampong Trach.


Y ya de vuelta hago una parada para fotografiar el monumento a los trabajadores de la sal.

A la vuelta quedo con Pilar y Esther, mis vecinas españolas, para pasear a los perros y tomar algo en el Sailing Club. Aprovecho para probar a dejar sueltos a Pancho y Moli. Y la verdad es que se lo pasan bomba corriendo como locos.



Y así van transcurriendo mis días en Kep. Cuando no llueve, aprovecho para visitar los alrededores, aunque las lluvias van en aumento y cada vez se hace más difícil alejarse.

Pero sigo disfrutando de la tranquildad, el comer bien y el cuidarme, mientras voy preparando los detalles del viaje a Vietnam.

Por lo pronto he conseguido el visado. Las opciones para viajar a Vietnam son:

1) Si vas menos de 14 días, puedes pedir una visa-on-arrival y es gratis, pero no puedes volver a entrar por un mes (no vale lo de salir y volver a entrar).

2) Si vas más de 14 días (mi caso), necesitas visa. La puedes pedir en la Embajada de Vietnam en Madrid, donde te la gestionan en unos pocos días y ya te la dejan puesta en tu pasaporte, pero te llevarás el susto de que te cobran 80€ nada menos.

3) Lo puedes hacer a través de una agencia on-line que te cobrarán algo por mandarte una "carta de invitación" con la cual ya puedes pedir una visa al entrar, que tendrás que pagar. O sea, pagas agencia y visa.

4) Y la mejor opción, válida sólo desde febrero de 2017 y es la que yo escogí, es la de la eVisa, que puedes solicitar on-line a través del portal de la oficina de inmigración. En la embajada te intentarán meter miedo para que no lo hagas online diciendo que no es oficial, pero sí lo es. Ellos quieren cobrar sus 80€, pero la eVisa cuesta sólo 25 USD + 1 por la gestión (unos 22€) por un mes con una sola entrada. Tardan 3 días y te descargas un documento que imprimes y entregas al llegar y ya no tienes que pagar nada. 

Y es que ésta es una de las partes más complicadas de viajar, el estar constantemente pendiente del tipo de visa en cada país, intentando no tener problemas a la entrada e intentando pagar lo menos posible...


...Ojalá no hubiera fronteras.

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