Costa Rica (Mototrip) - En Moto por Costa Rica (1ª Parte)

domingo, noviembre 11, 2018


1060 días viajando...
13 días de mototrip por Costa Rica...


El 29 de octubre de 2018 llegó mi amiga Mer desde España para acompañarme en mi mototrip por Costa Rica, como ya hicimos en Vietnam. Se está casi convirtiendo en una tradición nuestra la de recorrer un país en moto una vez al año.

En este capítulo voy narrar la primera parte de mi mototrip. Los 13 días y 1.738 kms en los que Mer me acompañó por las carreteras de este país. En el siguiente capítulo contaré la segunda parte del Mototrip, que continué en solitario tras la vuelta de Mer a España.

Como aún puedo disponer de la casa de Atenas que Beth me dejó para cuidar hasta el 4 de noviembre, el plan es hacer viajes de 1 o 2 días con vuelta a nuestra "base", hasta el día 4, cuando dejaremos la casa y seremos completamente nómadas.

Aunque Mer sólo pudo estar dos semanas, nos dio tiempo a recorrer bastante.



Día 1 (30 Oct 2018)



Por la mañana hacemos una visita al pueblo de Atenas para ver la iglesia...

Foto de Mer
Foto de Mer
...y tomarnos un buen desayuno local a base de Gallo Pinto.

Foto de Mer
Después del desayuno, aprovechamos el estupendo día que hace... 

Foto de Mer
...y por la tarde empezamos nuestra ruta. Para ir calentando motores exploramos un poco hacia el norte, hacia la zona de Cacao. Nos encontramos que la carretera baja hasta el Río Cacao y luego sube por terriblemente pendiente que tengo que subir en primera y con dificultad.

Llegamos hasta el Bar La Toja, donde hacemos una parada de avituallamiento.


Foto de Mer
Foto de Mer
Vemos que seguir hacia el norte es complicado. La carretera es regular y sigue subiendo muy empinada. Por otra parte es hora de comer y no vemos nada abierto cerca. Así que optamos por ir hacia Atenas pasando por el Barrio de Las Mercedes

Al llegar a Atenas comemos en el Restaurante El Mejor Clima, donde me pido un arroz jardinera que casi se sale del plato.

Foto de Mer
El resto del día lo pasamos de relax. Pero por la noche tenemos una visita.

Foto de Mer


Día 2 (31 Oct 2018)



El plan de hoy es visitar Puntarenas, la ciudad más grande del Pacífico costarricense, que ocupa toda una lengua de tierra. Vamos un poco a ciegas, sin saber lo que encontraremos allí.

Antes de salir, Mer se encuentra con esto en la puerta de la urbanización. La más grande que hemos visto hasta ahora.

Foto de Mer
Es una auténtica delicia viajar en moto por Costa Rica.

Vídeo de Mer
Paramos para desayunar en Soda Brisa Mar


Mientras desayunamos, el señor que está en la mecedora...


...se acerca para preguntarme si soy familiar de Juan Pardo, por mi enorme parecido con él (!!!).

No deja de ser curioso como muchos de los artistas de los que ya casi ni nos acordamos en España, siguen estando muy presentes en latinoamérica, donde la mayoría de ellos han hecho su verdadera carrera.

La carretera de entrada a Puntarenas está bastante colapsada con el tráfico, pero conseguimos ir avanzando. Cuando entramos en el pueblo, ambos notamos una energía extraña. El lugar no parece especialmente amable o acogedor. Paramos en una ferretería para comprar una cadena para la moto y, de repente, tiene lugar "el incidente".

Escuchamos voces y entra corriendo alguien en la ferretería que no me da tiempo ni a ver antes de que se vaya para la parte de atrás. Detrás viene una mujer con un cuchillo en la mano dando voces y reclamando que salga. Detrás vienen docenas de curiosos viendo la escena.

Queremos salir de ahí corriendo, pero estoy esperando para que me cobren y la cajera está muy distraída con lo que está pasando. Y yo... "vengaaaaaaa, cóbremeeeeee...".

Consigo pagar y nos subimos en la moto que está un poco en medio del fregado, mientras vemos como sale la persona de la ferretería, que, si era una mujer, era bastante andrógina, y veo cómo increpa y escupe a la mujer del cuchillo que está prácticamente a nuestro lado. En ese momento yo solo quiero salir de ahí antes de que se líe. Por suerte, la mujer escupida, no reacciona violentamente y todo queda en altercado verbal mientras nos alejamos.

Visto lo visto, salimos de allí por patas... bueno, por ruedas. Cambio de planes. Decidimos seguir la costa hacia el sur.

Hacemos una parada para comer en el Fogón de Doña Ze


Yo me pido un casado vegetariano y Mer uno... menos vegetariano.

Foto de Mer
Desde ahí seguimos hacia el sur, hasta el Mirador de los Cocodrilos. Se trata del puente de la Costanera Sur sobre el Río Tarcoles, donde te esperarías ver uno o dos cocodrilos. Pero para nuestra sorpresa...

Foto de Mer
Parece que los alimentan aquí a propósito para conseguir esta concentración. A ambos lados del puente han puesto un montón de puestos de comida y recuerdos, además de cobrarte por aparcar. Como siempre en Costa Rica se monta un negocio alrededor de cualquier cosa que pueda resultar medio turística.

Pero la verdad es que impresiona.


Desde ahí seguimos hacia el sur hasta la Playa Pita, que está justo al lado de la Playa Pogeres.

Foto de Mer

Me aprovecho de que viajo con una fotógrafa profesional. ;-)

Foto de Mer
La playa, vista desde aquí, no parece gran cosa, pero empezamos a andar hacia el sur y nos encontramos que es una playa interminable y espectacular donde no hay absolutamente nadie. Hasta hay una cascada que termina en el mar.




El único que se deja ver por ahí es un perrete que debe vivir en las proximidades y que pide mimos.

Foto de Mer
No puedo evitar la tentación de que Mer me haga una foto al puro estilo del escudo de Madrid (yo soy el oso).

Foto de Mer
Y vuelta a la casa de Atenas.


Día 3 (1 Nov 2018)



Al día siguiente propongo hacer una excursión de dos días a La Fortuna, el pueblo que está al lado del Volcán Arenal.

Hace un día estupendo y el camino es muy agradable entre montañas.

Vídeo de Mer
Hacemos una primera parada en La Casa de mi Abuela, una pequeña soda en medio de la nada.




La dueña es puro amor y nos prepara unos cafés. Después nos damos un paseo por los alrededores para fotografiar a las vacas.



Foto de Mer
Es muy curioso como pasamos abruptamente de la zona de montañas a una extensísima llanura. Escomo si dejáramos atrás las montañas.

Sobre las 12:30 llegamos por fin hasta el pueblo de La Fortuna.


Lo primero que hacemos es buscar en Google Maps un sitio para comer con buenas referencias. Nos lleva, con muy buen criterio, hasta la Soda Víquez. La dueña se desvive por atendernos. Nos saluda, nos pregunta cómo hemos conocido el lugar y no para de agradecernos que hayamos ido.

Le pedimos unos casados y unas cervezas. Nos dice que no tiene permitido servir cervezas antes de las 15h... pero su atención con nosotros es tan brutal, que al final nos trae las cervezas en vasos de zumo para disimular.

El casado es espectacular.


Mientras comemos, miramos opciones de alojamiento en Booking y nos decidimos por el Sunset Inn Valle Del Volcan, que tiene unas referencias maravillosas, especialmente para su dueño, Don Isaías. Ojo, que en Google Maps lo sitúa al otro lado de la calle.



Nos recibe Isaías que, efectivamente, es pura atención. Ahí mismo conocemos a Ángel y Anna, una pareja de valencianos que también se han comprado una moto y también está recorriendo el país con ella.

Una vez instalados, nos vamos hacia un Río de Aguas Termales que hay siguiendo la carretera que lleva hacia el Volcán Arenal. Tenemos la suerte de que se ha despejado y tenemos unas vistas increíbles del volcán.

Foto de Mer

El Río de Aguas Termales discurre paralelo a la carretera, y por todo el camino vemos resorts y spas vendiendo la experiencia de bañarse en esas aguas. Pero hay un único punto donde se puede acceder al río sin pagar, al lado del Tabacon Resort.

Lo que sí hay es un montón de aparcacoches, que te cobran 1.000¢ (1,5€) por "cuidarte" el vehículo mientras te bañas.

Hay bastante gente, pero no es agobiante.



Es muy impactante (y relajante) bañarte en un río donde el agua está caliente.

Foto de Mer

Cuando anochece, nos vamos a un lugar que nos ha recomendado Isaías, Las Termalitas del Arenal, una serie de piscinas de aguas termales, algunas tan calientes que no soy capaz de meterme. Es un lugar bastante turístico y artificial, pero es barato y nos sirve para relajarnos un rato antes de cenar.

Para cenar optamos por probar un restaurante peruano, Chifa La Familia Feliz, donde me pido una parrillada de verduras simplemente espectacular.


Foto de Mer


Día 4 (2 Nov 2018)



El desayuno en el Sunset Inn Valle Del Volcan está incluido y nos lo prepara el propio Don Isaías. Un estupendo Gallo Pinto con huevos revueltos.


Foto de Mer
El plan para la mañana es visitar la Catarata de La Fortuna, una de las más espectaculares que hay por aquí. Lo malo es que, como todo lo espectacular, lo han convertido en Parque Nacional y cobran cara la entrada: 15 USD (13€) para extranjeros.

Pero la verdad es que el lugar merece la pena.


Foto de Mer
Para llegar hasta la base de la catarata hay que bajar 500 escalones y ser muy conscientes de que luego hay que subirlos!


Y ahí está.


Foto de Mer
Está permitido el baño, pero no hay nadie bañándose porque el día está lluvioso y desapacible... pero yo no puedo dejar pasar la experiencia.

Foto de Mer
Foto de Mer
Volvemos al alojamiento, recogemos nuestras cosas, nos despedimos de Don Isaías y nos ponemos en marcha para volver a Atenas.

Durante un buen trecho del camino vamos siguiendo a un camión que nos tiene fascinados. Va chorreando parte de su carga y, cuando nos acercamos, el olor no deja lugar a dudas: ¡Lleva pulpa de piña! Me pregunto cuál será el destino de la carga.

Vídeo de Mer

El tiempo va empeorando, así que hacemos una parada para comer en la Soda Las Rocas justo cuando empieza la lluvia de verdad.


Parece que la lluvia vaya a ser eterna, pero cuando por fin flojea algo, aprovechamos para ponernos en marcha de nuevo. Por si fuera poco, también se levanta una densa niebla.

Vídeo de Mer
No puedo evitar mojarme bastante. Tengo frío y me encuentro regular.

Hacemos una parada en el Bar La Guaria, en San Ramón, para descansar un poco. La vuelta está siendo dura. Pero al final conseguimos llegar y el cielo de Atenas nos recibe con estos colores.



Día 5 (3 Nov 2018)



Hoy por la mañana volvemos a la Playa Pita con la idea de recorrerla hacia el sur, pero nos encontramos la marea demasiado alta y no hay paso.



Así que nos dedicamos a hacer fotos.


Foto de Mer
Decidimos visitar la siguiente playa, según Google Maps, la Playa Agujas. Se llega a través de una carretera de tierra y está bastante escondida. Eso le da un encanto especial.


Nada más llegar, nos encontramos unas hormigas muy afanadas en su trabajo...


...y un perrete buscando mimos.


Hay una especie de sendero, que va paralelo a la playa, con casas a lo largo. Pero no son las típicas casas de primera línea de playa. Éstas son casas muy humildes habitadas por gente local.


Foto de Mer
Desde ahí seguimos hasta Jacó. Por recomendación nos vamos al Tiki Bar, desde donde tenemos unas vistas muy chulas de la playa.


La diferencia es enorme. Ésta es una de las playas más turísticas de Costa Rica. Vemos que los precios del Tiki Bar están en concordancia con el tipo de playa, así que buscamos en Google Maps algo más... local. 

Encontramos el Manitos Bar, que resulta ser todo un acierto y nos damos un banquete a base de patacones, yuca y ceviche.


Dejamos nuestras cosas en el restaurante y nos vamos a pasar la tarde a la playa.

Foto de Mer
Foto de Mer
Cuando el sol empieza a bajar, recogemos para irnos. No queremos que se nos haga de noche a la vuelta.

Foto de Mer

A pesar del estupendo sol que hace cuando salimos de Jacó, en cuanto llegamos a las montañas se hace de noche, se levanta una niebla espesa y nos cae el diluvio universal. Madre mía, qué cambio. Ni siquiera me da tiempo a ponerme el chubasquero. Acabamos completamente empapados.


Día 6 (4 Nov 2018)



Todas las mañanas nos visita un colibrí que siempre está en esta planta.

Vídeo de Mer
Mañana tenemos que dejar la casa y empezar el mototrip de verdad. Me preocupa el tema del equipaje. Entre Mer y yo sumamos demasiadas cosas para llevar en la moto. 

Se me ocurre la idea de buscar un couchsurfing por Alajuela y pedirle que nos guarde parte del equipaje. Alajuela está al lado del aeropuerto y es perfecto para recoger mis cosas justo después de dejar a Mer allí cuando vaya a regresar.

Rápidamente consigo una respuesta positiva. Se trata de Nelson, un tico que vive en el mismo centro de Alajuela y que está pintando su recién adquirida casa, por lo que estará todo el día allí y encantado de recibirnos.

Así que pongo en mi mochila lo que no voy a necesitar durante el resto del mototrip y vamos para allá. Nelson es un chico jovencísimo y majísimo que se ha comprado una casa con varios apartamentos. Vive en uno de ellos y los demás los arrienda y así va pagando la hipoteca. Dice que no le da para vivir, pero al menos le da para tener esa propiedad que, la verdad, es una maravilla. Además, entre todos los inquilinos hay como un ambiente muy familiar.

Le dejo mi mochila, le agradezco el favor, quedamos en volver a vernos el día 11 y nos despedimos.

Nelson nos recomienda un vegetariano para a comer, El Chante Vegano...


...donde me pido una hamburguesa vegana absolutamente espectacular.


Mientras comemos se pone a llover con furia visigoda. Nos quedamos más de una hora en el restaurante sin poder salir. Así que, para pasar el tiempo, me pido un "café chorreado", que es una especialidad de aquí, para el cual se utiliza el chorreador.

Vídeo de Mer
Cuando empieza a atardecer, decidimos salir a pesar de la lluvia, para que no se nos haga de noche como ayer. No llueve fuerte pero no para en todo el camino de vuelta.

Vídeo de Mer


Día 7 (5 Nov 2018)



Hoy empieza el mototrip de verdad. Por la mañana temprano dejamos la casa y vamos hacia el sur. Hacemos una mini-parada en el Mirador de Jacó para hacer el moñas.


Foto de Mer
Seguimos hacia el sur. Hace un día estupendo para ir en moto. Hacemos una parada para desayunar en un pequeño café cerca de la costa.

Foto de Mer
Foto de Mer
Y me pido mi Gallo Pinto vegetariano con huevo.

Foto de Mer
Es un desayuno entre gallinas. Al menos sé que los huevos son de lo más naturales.

Vídeo de Mer
Y así llegamos hasta Quepos. Como ya le toca, busco un sitio para que le cambien el aceite a la moto y nos vamos al bar Jardín de Mar a comer algo mientras esperamos.

Foto de Mer
Queremos llegar hoy a Uvita, así que después de comer nos volvemos a poner en macha. 

Y en una de las rectas interminables de la Carretera de la Costanera, cuando estamos un poco en medio de la nada, sin previo aviso, noto como la moto empieza a balancearse peligrosamente, así que paro inmediatamente en el borde de la carretera. Es lo que me temía: Hemos pinchado la rueda de atrás.

La primera opción que pienso es intentar encontrar por internet algún taller cercano, llamar e intentar que alguien venga a nuestro rescate. Buf... demasiada espera. Así que opto la opción que nunca falla en este país: buscar ayuda.

Empuja la moto, cruzo la carretera y me meto por un camino de tierra. Entramos en la primera casa de la derecha, donde veo a un hombre trabajando en el motor de un camión.

Foto de Mer
Hemos tenido una suerte bárbara. Se trata de Elias, un hombre ya retirado, pero que se dedica todavía a arreglar tractores, por lo que sabe cómo arreglar una rueda. 

Foto de Mer
Me ayuda (y enseña) a desmontar la rueda de atrás...

Foto de Mer
...y a sacar el neumático.


Foto de Mer
Al sacarlo, vemos que se ha roto la válvula. No hay arreglo posible.


Pero la Diosa Fortuna nos sigue sonriendo. Elías nos indica que hay una pulpería en una pequeña comunidad a unos 300m siguiendo el camino de tierra, y que es posible que vendan neumáticos.

Vamos para allá y sí, estamos de suerte. Tienen un neumático de la medida que necesitamos. Menos mal.

Elías me ayuda a ponerlo e infla la rueda con su compresor.

Foto de Mer

Durante este tiempo, conocemos a los dos compañeros de Elías, su perro Chatarra y su gato... hijoeputa. 

Foto de Mer

Probablemente no se llame así, pero así es como se refiere a él todo el rato. En realidad "hijoeputa" es la palabra que más dice y de las pocas que le consigo entender. 

Vídeos de Mer
Una vez inflada la rueda, la vuelvo a poner en su sitio y ya estamos listos para seguir rodando. Me ofrezco a pagarle a Elías pensando que voy a tener que insistir mucho, pero no. Elías me pide 15.000¢ (unos 22€). Al fin y al cabo se dedica a estas cosas. Nos despedimos de él agradeciéndole infinitamente su ayuda.


Y nos volvemos a poner en marcha. Por suerte hemos salido temprano y aún es de día.

Llegamos a Uvita. Hacemos una parada para cerveza en Marino Ballena y así ver nuestras opciones de alojamiento. Hay un hostel baratillo cerca de la playa, pero al final nos decidimos por uno que está más en el interior. Y resulta ser un gran acierto. El Hostel Cascada Verde es una maravillosa edificación de bambú en medio de la selva. Nos dan una habitación increíble que está abierta hacia la vegetación.

Foto de Mer
Y justo delante de la habitación, tenemos una terraza abierta también.

Foto de Mer
Video de Mer
El hostel lo lleva una familia alemana de lo más amable. A destacar la enorme cocina a disposición de los huéspedes.

Nos vamos a hacer algo de compra para la cena y preparamos una estupenda ensalada. 

Vídeo de Mer
Foto de Mer
Y, mientras estamos cenando, nos volvemos a encontrar con Anna y Ángel, los dos valencianos que conocimos en La Fortuna y que también andan viajando en moto por Costa Rica. Da la casualidad de que también se alojan en el Hostel.


Día 8 (6 Nov 2018)



Por la mañana nos preparamos un estupendo desayuno a base de tostadas, aceite, tomate y huevos.


Después de desayunar nos vamos hasta la Cascada de Uvita, que está muy cerca del hostel. 


Nada más llegar hay una especie de soda que justo acaban de abrir y nos hacen pagar la entrada a la cascada (1.000¢ = 1,5€). Si llegamos 5 minutos antes, no habríamos tenido que pagar. No paro de ver esto en Costa Rica, personas "no oficiales" que se "apropian" del acceso a un lugar turístico y cobran por pasar.

Vídeos de Mer y Pablo
Aunque el día no acompaña y el agua está helada, no puedo evitar la tentación.

Foto de Mer
Volvemos al hostel para hacer el check-out y nos vamos a visitar la Playa de Uvita, donde, por cierto, también hay gente que cobra la entrada por acceder, excepto en el acceso secreto que, a día de hoy, no está controlado. El acceso está bastante embarrado y se accede entre palmeras.

Foto de Mer
La playa está agradable, pero no nos quedamos mucho.



Porque nuestro plan para hoy es llegar a la Península de Osa.

Hacemos una parada para comer en el desvío a la península, en el Restaurante Chacarita.


Foto de Mer
El dueño es pura amabilidad y la comida está estupenda.

La carretera por dentro de la península alterna zonas entre bosque y tramos al lado del mar. Es de lo más agradable. 

Tras una parada técnica...

Foto de Mer
...llegamos a Puerto Jiménez. Es un lugar curioso, pequeñito y extraño. Paramos en El Delfín Blanco para tomar una merecida cervecilla mientras buscamos alojamiento. Todo es terriblemente caro. Lo único que encontramos medio manejable es Waleska's Place, un conjunto de alojamientos en la Playa Platanares que ofrece por AirBnB.

Vamos para allá, pero nos liamos un poco en el camino. Acabamos en un pequeño camino que va por detrás de los resorts, que discurre entre mucha vegetación y que está completamente embarrado. Mer acaba de barro hasta los tobillos y yo consigo sacar la moto de ahí con mucha dificultad. Al final encontramos el camino correcto, que va pegado a la playa y llegamos al lugar.


Nos recibe la propia Waleska, que nos ofrece una especie de cabañita que está justo delante de la playa.



En realidad es una tienda de campaña grande que cierra herméticamente con cremalleras. Y menos mal, porque lo de los mosquitos aquí llega al nivel de plaga. Es tan hermética que no tiene electricidad. El enchufe y la luz están fuera, en el pequeño porche. Y los baños están aparte, pero tenemos un baño asignado por cada bungalow, por lo que es virtualmente privado.

Nos damos un paseo hasta la playa y vemos uno de los atardeceres más espectaculares que he visto.


Foto de Mer
Foto de Mer


Día 9 (7 Nov 2018)



Por la mañana Waleska nos da el desayuno, que está incluido en el precio: Un buen plato de fruta... 


Foto de Mer
...y un maravilloso Gallo Pinto con huevos.


También nos da conversación. Waleska es alemana y se vino aquí hace 30 años. Nos cuenta que vinieron 3 parejas, pero al final todos se separaron y se fueron. Sólo se quedó ella, que compró las partes de los demás y se propuso sacar el negocio adelante. Y la verdad es que es muy bonito lo que tiene, pero está terriblemente apartado del mundo. Ir a San José para coger un avión, puede suponer un día entero.

Antes de recoger, nos damos un último paseo por la playa.

Vídeo de Mer
A la vuelta del desayuno, Mer se encuentra con un enorme lagarto.

Foto de Mer
Hacemos una última foto de nuestra pequeña cabaña antes de irnos...


...y nos ponemos en marcha.

Volvemos esta vez por el camino correcto, pero está también embarrado, con el agravante de estar lleno de arena de playa, por lo que en una de ésas, se atasca la rueda en la arena y acabamos en el suelo los dos. Vaya número. Mer se hace una pequeña quemadura en el tobillo con el tubo de escape. Así que optamos por que ella vaya andando hasta que  yo consiga sacar la moto de ahí.

Un poco más adelante Mer se encuentra con más lagartos.

Vídeo de Mer
Nuestro plan inicial era llegar hasta la Playa de Carate, al otro lado de la Península de Osa. Pero nos avisan que el camino es muy largo y no asfaltado. Y visto lo que llevamos visto no estamos convencidos de que vaya a merecer la pena, por lo que decidimos retroceder para conseguir llegar al Caribe antes de que se le acaben los días a Mer.

La idea ahora es evitar la Costanera, que es más larga, e ir por el Cerro de la Muerte hasta Cartago y, desde allí, hacia el Caribe. Lo de cruzar el Cerro de la Muerte en moto me preocupa. No sólo por el nombre, sino porque llega tan alto (3.345m) que, al parecer, hace mucho frío, y no estamos demasiado preparados para esas temperaturas. En fin, ya lo pensaremos cuando llegue.

Por lo pronto vamos tirando hacia el norte. Hacemos una parada donde aprovecho para comprarme un coco. Hacía mucho que no lo hacía.

Foto de Mer
Buscamos un lugar para pasar la noche. Lo más habitado que encontramos por la zona es Buenos Aires, un pueblecito pequeño y curioso. Para dormir nos decidimos por Habitaciones Rosita, una especie de motel, pero tranquilo y limpio. 


La tal Rosita ni siquiera abre puerta de entrada de su casa. Nos atiende y cobra a través de la reja. Y esto en un pueblo aparentemente muy seguro y en uno de los países más seguros de Centroamérica. No sé...

Nos damos un paseo por el pueblo. Pasamos delante de una iglesia evangélica, que parece sacada de una película de un telepredicador.

Vídeo de Mer
Cervecita, cena y a dormir.


Día 10 (8 Nov 2018)

De Buenos Aires a Orosí (195 kms)


Dejamos Habitaciones Rosita y nos vamos a desayunar a Mi K-fe. Yo me pido un pinto con huevos y tostadas...


...y un café chorreado.


Llegamos a San Isidro de El General, el pueblo que tantas veces visité mientras estaba en San Gerardo. Y tenemos la suerte de que hoy es día de Feria, así que visitamos el mercado. 

Foto de Mer
Mer aprovecha para sacar alguna de sus mejores fotos.

Foto de Mer
Foto de Mer
Foto de Mer
Como lo de cruzar en moto el Cerro de la Muerte nos lo han pintado tan mal por el frío, el mal tiempo, la niebla, el tráfico, etc... decidimos que Mer lo cruce en bus y yo lo cruzo en moto llevando el jersey de lana de Mer y unos calcetines gordos para resistir el frío, y nos encontraremos en Cartago.

Dejo a Mer en la Estación de Autobuses de la MUSOC y empiezo a subir mucho más acojonado de lo que quiero reconocer. Se han disparado mis miedos. Sobre todo por el frío, la posibilidad de lluvia y niebla.

A poco que empiezo a subir, se empieza a notar el frío, así que hago una parada para ponerme el jersey de Mer, los calcetines y la bufanda.


Por cierto, la banda no es porque me hayan nombrado Fallera Mayor de Costa Rica. Aquí es obligatoria para ir en moto, incluso de día.

Por suerte no hay mucho tráfico. Como sigue apretando el frío, opto por ponerme también el chubasquero. Aunque no llueva, hace de cortavientos y quita bastante frío. Lo que más desprotegido llevo son las manos, pero no es terrible. 

Como hay algo de niebla, también me pongo mi linterna frontal en modo intermitencia en el cuello y hacia atrás, para asegurarme de que me ven. Pero la niebla dura poco y, de repente, aparece el sol. Y es porque acabo de sobrepasar las nubes, que son más bajas que la cima. Y, por fin, paso la cima (3.345m) sin problema. De hecho no está ni siquiera indicada.

Poco después hago una parada para calentarme con un café en Chespiritos #1


Mer me manda fotos desde el bus. Como no se baja al final del recorrido (en San José), no le han dejado poner su mochila en la bodega y tiene que ir con ella en el pasillo.

Foto de Mer
El conductor va tan loco que, a pesar de que he salido media hora antes que ella, ya me ha adelantado. 

Como veo que el camino no es tan terrible y ya he pasado lo peor, y como ella va incómoda y acojonada en el bus, le digo que se baje en la parada que hacen en el Restaurante El Brujo, un poco más adelante, y que seguimos los dos en la moto a partir de ahí.

Poco después llegamos a Cartago, que resulta ser una ciudad bastante grande y agobiante. Es un poco tarde, pero no nos apetece demasiado pasar la noche aquí, así que miramos un poco en Google Maps y Booking y al final nos decidimos a probar suerte con el Hostel Montaña Linda de Orosi. Cuando llegamos, vemos que ha sido un gran acierto. Y es que al final los hostel son lo mejor. Son más baratos, hay zonas comunes y cocina para no tener que comer fuera. 



Además, el pueblo de Orosi tiene un encanto especial, como podemos ver cuando nos damos una vuelta y vamos a comprar algo para la cena.


Foto de Mer
Hago una de mis sanísimas ensaladas, que a Mer cada vez le gustan más.

Foto de Mer


Día 11 (9 Nov 2018)



Cuando nos levantamos, Peanut, la perrita del hostel aún no se ha levantado.

Foto de Mer
Nos hacemos un buen desayuno en el hostel y recogemos. 

Vídeo de Mer
Queremos llegar hoy al Caribe, hasta Limón, así que hay que darse prisa. Vamos bastante de tirón, casi sin paradas. Según nos acercamos a Limón entramos en una recta interminable donde el tráfico se va poniendo horrible. Limón es un gran puerto comercial y eso supone muchísimo tráfico de camiones y contenedores. Entre lo que vemos y lo que nos han contado de Limón (feo e inseguro), optamos por no pasar por ahí y tomar un desvío para ir directamente a Cahuita. Paramos para comer poco después de coger el desvío hacia Cahuita en el Bar Athagy, un lugar... de lo más caribeño. Menudo ambientazo.


Vídeo de Mer
Es curioso ver cómo con unos cientos de kilómetros cambia tanto el ambiente y los rasgos. 

Llegamos a Cahuita. Tiene muy buena pinta. Hemos elegido para alojarnos las Cabinas Smith 2. Nos atiende la dueña, una caribeña auténtica y que es un amor de persona.

Foto de Mer
El hostel está chulo, aunque la cocina es bastante regular, así que decidimos cenar por el pueblo.

Cahuita es muy pequeño, turístico pero sin exagerar. Lo bueno es que lo turístico no ha desplazado al local, por lo que hay una mezcla muy interesante y agradable.







Nos vamos a tomar algo al bar de la playa y por fin vemos monos aulladores. Impresionan mucho sus gritos.



Día 12 (10 Nov 2018)



Después de desayunar en el sitio más local que encontramos, la Soda Kawe...

Foto de Mer
...nos damos un paseo por el Parque Nacional de Cahuita


Es de los pocos Parques Nacionales de Costa Rica donde no se cobra una entrada. Se entra por donación.

Después de registrarnos (y dar el donativo), empezamos a recorrer un sendero muy bien definido que va paralelo a la playa.


El sendero tiene numerosos accesos a playas espectaculares y casi desiertas.



Por el camino vemos monos aulladores... y hasta una familia de mapaches. 

Llegamos hasta la desembocadura del Río Suárez, un lugar especialmente bonito.



Como se nos hace tarde, decidimos volver. Me quedo con ganas de hacerme el recorrido completo... quizá en otra ocasión.

Para variar, volvemos por la playa.

Vídeo de Mer
Volvemos al alojamiento a recoger nuestras cosas.

Foto de Mer
Como a Mer se le acaban los días, emprendemos ya el viaje de vuelta. :-(

Vídeo de Mer
Paramos para hacer un descanso en el mismo bar (Bar Athagy) en el que paramos a la ida. 

Hay muchísimo tráfico de camiones a pesar de ser sábado. Hacemos una segunda parada en el Restaurante Los Pilones para comer algo. 

Yo me pido una Sopa Negra.


Desde nuestra mesa vemos como la carretera se empieza a atascar seriamente. 


Cuando nos vamos, vemos que el tráfico está completamente parado hasta donde alcanza la vista. Durante algunos kilómetros consigo avanzar por el carril contrario (ventaja de las motos) cuando no viene nadie de frente. Finalmente llegamos hasta la causa de semejante caos. Un accidente de varios coches y un camión ha dejado cortado nuestro carril, y como no hay nadie regulando el tráfico, es la ley de la selva para ver quién pasa. Cuando el tráfico coge un sentido, ya no lo suelta. Gracias a que voy en moto, conseguimos pasar rápidamente el cuello de botella. Ahora vemos el atasco en el otro sentido y, muuuucho más allá, vemos a la policía de tránsito también atascados, intentando llegar. Como no hay arcén ni más carriles, la policía no tiene ninguna opción de saltarse el atasco para llegar al lugar del accidente y poner orden. No quiero ni pensar si se necesitara una ambulancia.

Está claro que hoy no llegamos hasta Alajuela, así que buscamos un logar donde alojarnos a mitad de camino. Encontramos una especie de picadero motel de carretera bastante decente en Guápiles, el Hotel y Cabinas el Trópico. Y la verdad es que se portan con nosotros más que bien. Cuando llegamos, preguntamos si tienen servicio de lavandería (ya toca). Nos dicen que sí de una forma dubitativa. Deduzco que generalmente no dan ese servicio, pero sí tienen lavadoras para las sábanas y toallas, por lo que al final aceptan sin saber muy bien qué cobrarnos. Aprovechamos para meter todo lo lavable y nos llevamos la sorpresa de que cuando nos dan la ropa limpia nos dicen que es "cortesía de la casa". Un detallazo.

Intentamos darnos una vuelta por el pueblo de Guápiles, pero es un poco raro. Hay más tiendas y comercios que viviendas. Y cuando por fin encontramos un bar abierto, está en una calle de ambiente un poco... extraño tirando a malrollero. Así que volvemos al hotel para cenar allí. La soda del hotel es otra sorpresa por lo barata y buen servicio.


Día 13 (11 Nov 2018)



Desayunamos en la soda del hotel. 

Foto de Mer
No para de llover desde anoche. Por fin conseguimos ponernos en camino cuando parece que la cosa suaviza un poco. Nuestro plan es cruzar el Parque Nacional Braulio Carrillo, pero parando para visitarlo. Hacemos la parada en el Puesto Quebrada González, justo a la entrada del Parque. Cobran 1000¢ (1,48€) para locales y $12 (10,60€) para extranjeros. 



La visita es un largo recorrido circular por el bosque que está bastante chulo. 



Durante el paseo se pone a llover... y no para ni cuando terminamos. Toca ponerse en marcha de nuevo, así que me pongo el chubasquero y vamos para allá. Sé que hay unos 40 kms de carretera que cruza el Parque. Lo que no sabía es casi todo el trayecto es de subida... y mucha subida. Resulta ser el recorrido más incómodo y peligroso del viaje. Mucha lluvia, mucha niebla y mucho tráfico adelantando. Muy agobiante, la verdad.

Vídeo de Mer
Nada más salir del parque, paramos en el primer lugar que encontramos para quitarme el agobio de encima (y para comer, claro) en el Turístico Zurqui, popularmente conocido como "24 Horas".


Yo me pido un casado, porsupu.


Seguimos nuestra ruta. Aún llueve, pero más suave y, para cuando llegamos a Heredia, ya ha parado del todo.

Y por fin llegamos sanos y salvos a Alajuela, donde hemos quedado con nuestro couchsurfing Nelson para dejar mis cosas y organizar el equipaje de Mer antes de llevarla al aeropuerto. Pero como vamos con tiempo de sobra, nos vamos primero a dar una vuelta por el centro del pueblo...



...y después nos vamos a tomar unas cerves con Nelson a la Cevichería Junior. Nelson es una persona muy interesante. A pesar de lo joven que es, trabaja, estudia y gestiona y mantiene esta casa compartida que acaba de comprar... además de alojar viajeros que pasan por la ciudad. Quizá intenta abarcar demasiado y el estrés le pasa factura. Pero es de una bondad evidente. Cuando llegamos a la casa, hay dos puertas, una que da al pequeñísimo porche de entrada y la puerta de la casa. En un descuido, me dejo abierta la puerta del porche, y unos segundos después se ha colado alguien. Es un chico joven pero en bastante malas condiciones, que aprovecha el grifo que hay en el porche para lavarse. Nelson, en vez de decirle que se vaya, le ofrece algo de ropa y calzado limpios para que se pueda cambiar. Es toda una lección.

Cuando nos vamos de la Cevichería, no puedo evitar fijarme en el acuario que tienen donde están nada menos que Nemo y Dori!!


Algo más tarde llevo a Mer al aeropuerto y nos despedimos de nuevo. Ya he perdido la cueta de las despedidas que llevamos. De nuevo ha sido maravilloso poder compartir mi viaje con alguien que viaja exactamente como yo.

Vuelvo a casa de Nelson. Me permite dormir una noche en su casa antes de continuar mañana mi mototrip en solitario. Cuando estoy en su casa, oímos un choque brutal. Justo en la esquina acaban de chocar muy violentamente dos coches. Casi todas las calles de Alajuela son de un carril y un único sentido, y en todos los cruces una de las calles tiene un stop. Cuando se junta alguien que conduce a toda leche de noche por calles estrechas, con un despistado que se salta un stop, pasa lo que pasa. Incluso veo que en uno de los coches viaja una niña pequeña. Por suerte nadie resulta herido... pero me parece un milagro.

Y aquí acaba la primera parte de nuestro mototrip por Costa Rica.


Conclusiones

Como las veces pasadas en Indonesia, Vietnam, Nepal y España, queda demostrado que la mejor forma de conocer un país es recorrerlo en moto. Es un enorme privilegio haber tenido la oportunidad de hacerlo una vez más. Viajar en moto te da la oportunidad de disfrutar del camino mucho más que con cualquier otro transporte, y te permite "vivir" en muchos lugares de cada país.

Y como ya he dicho, ha sido un absoluto lujo y placer volver a hacerlo con mi amiga Mer, quien sabe disfrutar de estos viajes tanto o más que yo.

Aún así, le estoy dando vueltas a la idea de hacer un roadtrip en furgoneta en vez de en moto, ya que me daría la libertad de poder dormir en casi cualquier lado y de poder llevar mis cosas sin tener que estar haciendo y deshaciendo la mochila, además de poder llevar la comida y cocinar en cualquier sitio. Me lo estoy planteando seriamente para hacerlo en USA, alternándolo con estancias de housesitting.

Pero ya veremos...


Cuentas...

Al poco de empezar el mototrip, terminó el mes de octubre, así que toca repasar las cuentas de ese mes, que corresponde casi en su totalidad a mi primer mes en Costa Rica. Veamos...

GASTOS:
  • COMIDA: 
    • Comer fuera:               97,95€
    • Comprar comida:           304,32€
    • Cafés:                     43,40€
    • Bebidas:                   29,21€
    • SUBTOTAL:                 474,88€
  • TRANSPORTE: 
    • Moto:                     519,75€
    • Gestiones:                 71,90€
    • Accesorios:                11,19€
    • Taller:                    82,82€
    • Peaje:                      1,21€
    • Gasolina:                  24,29€
    • Autobús:                    9,78€
    • SUBTOTAL:                 720,94€
  • VIVIENDA:
    • Hostel:                    35,95€
  • OTROS: 
    • Entradas:                  34,25€
    • Reparación Calzado:        22,28€
    • Jabón:                      1,04€
    • Accesorios Móvil:           5,88€
    • Conexión Internet:         17,83€
    • SUBTOTAL:                  81,28€ 
  • TOTAL:                      1.313,05€

INGRESOS: 
  • Patrocinio Chirripó:           43,45€
  • TOTAL:                         43,45€ 

SALDO: 
  • TOTAL:                      1.269,60€ 

Esto es lo que tiene pasar un mes de housesitting (me tengo que pagar la comida y el transporte) sin trabajar. La comida es más barata que en Bahamas, pero sigue siendo algo cara. Pero el mayor gasto es la compra de la moto, que espero recuperar cuando la venda.

Esto empeora la media, claro.
  • DIC'15:              345€    (Media: 345€)
  • ENE'16: 393-19 =     374€    (Media: 360€) 
  • FEB'16:              387€    (Media: 369€) 
  • MAR'16: 468-290 =    178€    (Media: 321€) 
  • ABR'16: 301-39 =     262€    (Media: 309€) 
  • MAY'16:              880€    (Media: 404€) 
  • JUN'16: 925-12 =     913€    (Media: 477€) 
  • JUL'16: 765-30 =     735€    (Media: 509€) 
  • AGO'16: 602-507 =     95€    (Media: 463€) 
  • SEP'16: 864-641 =    223€    (Media: 439€) 
  • OCT'16:            1.090€    (Media: 498€) 
  • NOV'16: 753-506 =    -47€    (Media: 453€) 
  • DIC'16: 1178-1027=   121€    (Media: 427€) 
  • ENE'17: 760-1529 =  -769€    (Media: 342€) 
  • FEB'17: 768-276 =    492€    (Media: 352€) 
  • MAR'17: 1052-106 =   946€    (Media: 389€) 
  • ABR'17: 818-67 =     751€    (Media: 410€) 
  • MAY'17:            1.326€    (Media: 461€) 
  • JUN'17:              328€    (Media: 454€) 
  • JUL'17:              468€    (Media: 455€) 
  • AGO'17:              986€    (Media: 480€) 
  • SEP'17: 658-677 =    -19€    (Media: 458€) 
  • OCT'17: 780-408 =    372€    (Media: 454€) 
  • NOV'17:            1.373€    (Media: 492€) 
  • DIC'17: 1402-618 =   784€    (Media: 504€) 
  • ENE'18: 597-790 =   -193€    (Media: 477€) 
  • FEB'18: 750-806 =    -55€    (Media: 457€) 
  • MAR'18: 533-63 =     470€    (Media: 458€) 
  • ABR'18: 2121-20 =  2.101€    (Media: 514€) 
  • MAY'18: 1018-988 =    30€    (Media: 498€) 
  • JUN'18: 866-1187 =  -321€    (Media: 472€) 
  • JUL'18: 753-305 =    447€    (Media: 471€) 
  • AGO'18: 1497-185 = 1.312€    (Media: 497€) 
  • SEP'18: 777-900 =   -123€    (Media: 478€)
  • OCT'18: 1313-43 =  1.270€    (Media: 501€)
  • TOTAL:            17.532€ 
  • MEDIA MENSUAL:       501€ 

Vaya, he vuelto a pasarme de los 500€ de media mensual. 

Pero también quiero repasar las cuentas de esta primera parte del mototrip. Hay que tener  en cuenta que estos son sólo mis gastos. Los gastos generales del mototrip serían el doble, porque éramos dos y lo pagamos todo a pachas. Veamos...


CUENTAS DEL MOTOTRIP:
  • COMIDA: 
    • Comer fuera:         158,96€ 
    • Comprar comida:        5,01€ 
    • Cafés:                16,70€ 
    • Bebidas:              39,69€ 
    • SUBTOTAL:            220,36€ 
  • TRANSPORTE: 
    • Accesorios moto:       0,40€
    • Aparcamiento:          0,21€ 
    • Peaje:                 1,61€
    • Taller:               18,64€
    • Gasolina:             28,55€ 
    • Autobús:               2,27€
    • SUBTOTAL:             51,68€ 
  • ALOJAMIENTO: 
    • Hostels:              68,91€ 
    • SUBTOTAL:             68,91€ 
  • OTROS: 
    • Entradas:             21,86€
    • Playa:                 2,17€
    • Propinas:              0,73€
    • Conexión Internet:     5,78€ 
    • SUBTOTAL:             30,54€ 
  • TOTAL:                   371,49€ 

En total tenemos un gasto cada uno de 371,49€ en 13 días de mototrip. Eso significa un gasto de 28,58€/día. Está bastante bien.


Planes

Mi maravillosa amiga mexicana Renata, a quien conocí en Madrid hace tiempo y que ahora está viviendo a caballo entre Madrid y Ciudad de México, tiene que viajar a España a finales de noviembre y me ha ofrecido muy amablemente su casa de Ciudad de México a cambio de que le cuide sus dos gatos Peluso y Burbuja, a quienes ya cuidé cuando estuve por Madrid en 2016. Así que mi plan es seguir de mototrip en solitario durante otras dos semanas y luego volar a México como siguiente destino. 

En cuanto al mototrip... voy a empezar por Guanacaste, que es de los pocos rincones de Costa Rica que me quedan por conocer y, después... 

...ya veremos.




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