México (CDMX) - 3 Semanas en el Desierto de los Leones


1113 días viajando...
19 días en el Desierto de los Leones (CDMX)...


El 15 de diciembre de 2018 Laura y Valentín, mis nuevos hosts de housesitting, vienen muy amablemente a recogerme a Tlalpan para llevarme a su casa, muy cerca del Parque Nacional Desierto de los Leones.


Housesitting

A pesar de su nombre, el Desierto de los Leones no es un desierto, sino un precioso bosque. Y la casa que tienen arrendada Laura y Valentín es una "pequeña" preciosidad que está en medio de ese bosque.


Cuando llego, conozco a los que serán mi nueva familia durante las próximas 3 semanas:

Raani es la líder de la manada. Fue adoptada en la India y se la trajeron hasta aquí. Pocos meses antes de mi llegada sufrió un ataque por parte de unos perros callejeros que entraron en la parcela. Tuvo que ser operada y, para ello, le rasuraron medio cuerpo. Es por eso que lleva esa especie de abrigo, ya que aquí las temperaturas bajan bastante.


Sayri también viene de la india y es el macho adulto. Es una auténtica belleza y muy leal.


Mili es la otra hembra. Es la más tranquila de todas y suele pasar el día tumbada en el sofá, ya que tiene problemas de movilidad en las patas traseras.


Orión es el terremoto de la casa. Cos sus 8 meses, es aún un cachorro que sólo pide atención y comida constantemente.


Canebo es gato macho que sólo sale de mi cama (literalmente) para comer y mear. Y como ambas cosas puede hacerlas en la habitación, no le he visto nunca fuera de ella. Nunca había visto un gato menos activo. Eso sí, le encanta dormir muy pegado a mi cuello y, a veces, encima de mi cara.


Clarita es la gata exploradora. Me sigue por la casa (manteniendo una distancia prudencial con los perros), se sube a mi regazo cuando estoy trabajando en mi portátil y le encanta salir al jardín a explorar, pero la tengo que tener en constante vigilancia para que no explore de más y se me pierda. También le encanta dormir conmigo. Así que en mi cama somos multitud!



Los alerededores 

Cuando doy un paseo por los alrededores, puedo ver algunas casas verdaderamente impresionantes y extrañas, como la Villa Florencia.



De hecho el famoso ufólogo Jaime Maussan tiene su casa muy cerca de la mía y es también bastante extraña, pero no tengo fotos de ella, porque está bastante inaccesible.


Santa Rosa 

El pueblo más cercano es Santa Rosa Xochiac, a donde voy para las necesidades más básicas, especialmente los domingos, que es el día del mercado.




Una de las cosas más típicas por aquí para picotear son los chapulines, saltamontes fritos. Yo soy incapaz de probarlos... especialmente por que soy vegetariano, claro.


Aprovecho algunos días para darme un paseo por Santa Rosa y disfrutar de las vistas de la Ciudad de México desde aquí.





Ex-Convento del Desierto de los Leones

Otro de los lugares que más frecuento es la zona del Ex-Convento del Desierto de los Leones. El convento que dio nombre al parque fue fundado por los Carmelitas Descalzos y actualmente es un lugar turístico muy frecuentado en México. Al parecer, en este convento se hacían unos retiros que eran conocidos como "desiertos". Eso fue lo que dio nombre al convento y, más tarde, al parque.

El primer día que lo visito, el 17 de diciembre de 2018, coincide con el tercer aniversario de mi viaje. Ese día cumplo 3 años viajando. Quién lo iba a decir. Lo celebro con la foto oficial.


Foto que forma ya parte de mi álbum "Hands Up!"

Los alrededores del convento tiene algunos rincones increíbles. Algunos días me vengo aquí a pasear a los perros.



Mi Rutina

Mi rutina diaria empieza, como siempre, al amanecer con mi infusión de jengibre, cúrcuma y limón y mi sesión de yoga.

Aunque la verdad es que cuesta salir de la cama a estas horas... y a estas temperaturas.


La casa es un auténtico congelador que por las mañanas está entre 4 y 5º. Y es que estoy a más de 2.700 msnm. Eso también lo noto en mi sesión de yoga, que en su parte más intensa, noto que me falta el aire.

Después toca ducha (muy caliente, eso sí) y desayuno en el jardín, en compañía de mi manada.



Es el mejor momento de día, de relax total para todos, en el jardín, al solecito.



Aunque por lo general los perros no suelen relajarse demasiado. Les encanta jugar en el jardín... a su manera. Es una mezcla entre juego y comprobación de quién manda.



Algunas mañanas me doy un paseo con alguno de los perros por los alrededores. Algunas veces nos acompaña Rocky, el perro del vecino, que va a su aire.


Rocky también aparece por casa de vez en cuando. La verdad es que nunca llego a descubrir por dónde entra, porque se supone que la casa está vallada. Rocky y Clarita mantienen las distancias.


Gran parte del día lo dedico a trabajar. Además de mantener mis servidores en la nube con los que doy servicios de hosting, he empezado a colaborar con mi amiga Gabi López en su proyecto Medicina, Nutrición y Psicología, en temas de gestión de contenidos y social media. Y como siempre, Clarita me acompaña mientras trabajo.



Una de las tareas principales en un housesitting es alimentar a la prole. Con Orión he tenido que trabajar duro para que no se abalanzara sobre la comida. Y sus avances han sido espectaculares.





Jose Carlos Illanes

En mi anterior post hablaba de mi gran amigo Raúl que se vino hace años a vivir y trabajar aquí a México. 

Otro gran amigo que se vino a México hace algo más de un año es el maravilloso actor, músico, cómico y autor, Jose Carlos Illanes, con el que tuve el placer y el privilegio de actuar, junto con Jorge Gonzalo, en el espectáculo Tela-Katola Blues Band allá por 2013.

Da la casualidad de que poco después de llegar a esta casa, José Carlos me avisa de que van a estrenar un texto suyo en un espectáculo de Cuentos Antinavideños en el Teatro La Capilla. Es la ocasión perfecta para vernos, así que me escapo para allá y pasamos un rato genial.




Nochebuena

Poco después de llegar a esta casa, llega Nochebuena. Pensaba que pasaría esta noche solo, pero mi gran amiga Paola me invita en el último momento a visitar a unos amigos suyos que viven por la zona de Santa Fe. El apartamento es bastante... sorprendente. Ya solo el detalle de que el ascensor deja dentro de la casa, lo dice todo.




Pasamos un rato agradable charlando y brindando con la familia.

Nochevieja

Yo vivo la nochevieja por partida doble. Por un lado, a las 17h de México es medianoche en España, así que conecto con TVE y me tomo mis 12 garbanzos (se me olvidó comprar uvas) con mis amigos de España y en compañía de mis perretes.



Y para la noche, Renata me ha invitado a la fiesta que ha organizado en su casa de Tlalpan. Es maravilloso tener aquí a Renata y poder pasar tiempo con sus amigos y familia.



Además coincide que está aquí su hija Julia, a quien conozco desde que era muy pequeña.


Y he tenido el placer de conocer también a su madre. Tres generaciones celebrando el cambio de año.


Una de las cosas más interesantes, es descubrir que en México han adoptado de España la costumbre de las 12 uvas de Nochevieja, pero no han adoptado la costumbre de tomarlas con las campanadas, por lo que el momento de las uvas es un poco caótico.



Xochimilco

Uno de mis últimos días en este housesitting, aprovecho para visitar la ciudad de Xochimilco, famosa por sus canales al estilo de Venecia.





No puedo evitar que me parezca un poco excesivamente turístico (como me suele pasar últimamente con cualquier lugar turístico). La densidad de barcas me parece un tanto excesiva. La verdad es que no me animo a dar un paseo en una de ellas.

Y es que no puedo evitar que estas cosas me parezcan un poco "artificiales", en el sentido de que parece algo que se han inventado para atraer turistas, más que una tradición cultural real del lugar.

Pero aprovecho para tomarme una quesadilla gigantesca por la zona.



Despedida y cierre

Pero las 3 semanas se pasan volando y llega el día el 3 de enero de 2019, día de la despedida... y de la limpieza. Como siempre que termino un housesitting, intento dejar la casa lo más limpia y presentable posible. Y con tanto perro, el trabajo es duro.


Y hacia la noche, me despido de la que ha sido mi gran familia estos días. La verdad es que no me lo ponen nada fácil cuando estoy saliendo por la puerta. :-(



Conclusiones

Este housesitting ha sido casi un retiro. A veces viene bien este aislamiento, pero a veces se hace duro, especialmente en un lugar tan frío. 

Voy adentrándome y conociendo cada vez más la cultura mexicana y sus pequeños detalles y diferencias.

Por ejemplo, una de las cosas que más me llaman la atención es lo del tequila. Parece un tópico, pero no lo es. Tienen devoción por el tequila. Pero lo más sorprendente es que no es como nosotros en España, que es algo que tomamos ya hacia el final de la noche, cuando estamos desmadrados del todo. Aquí es normal cuando llego a casa de alguien a media tarde y enseguida...

     - ¿Un tequila?
     - ¿¿¿Ya???

Para mí lo normal es empezar con una cervecilla y vamos viendo, pero aquí se empieza con un vasito de tequila. Confieso que me cuesta, pero intento adaptarme! :-p

Otra de las cosas que me llaman la atención es el tema de los semáforos. Y es que hay semáforos para coches... pero no para peatones. Prácticamente ninguno. En el centro de Ciudad de México he llegado a ver alguno, pero ha sido excepcional. Y esto tiene su miga, porque los coches saben cuando parar, pero los peatones lo tenemos un poco más crudo para saber cuándo cruzar. Tienes que estar fijándote en los semáforos de los coches y calcular más o menos que no se vaya a poner en verde mientras estás cruzando. 

Pero probablemente como consecuencia de este, México es de los países donde más he visto que los coches se paren para dejar pasar a los peatones. Probablemente por esa falta de "pasos de peatones", si un coche te ve que quieres cruzar por cualquier sitio, lo más normal es que se pare y te deje pasar.


Planes

De aquí me voy a casa de Renata, ya que mañana me ha invitado a acompañarla junto con su familia a visitar las famosísimas Pirámides de Teotihuacán, una de las visitas obligadas si estás en México. Es muy turístico, es verdad, pero no me puedo ir de aquí sin haber visitado al menos una de las ruinas de este país. Así que la ocasión es inmejorable para hacerlo de la mano de alguien de aquí.

Después de eso, me iré a pasar unos días al apartamento de mi amigo Raúl en Polanco, hasta el día 9 de enero de 2019, que volaré a Cancún para encontrarme con mi amiga Marta, de España, que viene a visitarme, y con la que pasaré 2 semanas recorriendo parte de la Península del Yucatán...

...pero eso será en el próximo capítulo.






















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